Empecé a dibujar por casualidad un mapa. Estaba trabajando para un cliente sobre un proyecto, un conocido vio mis bocetos y mostró su interés por comprar uno de mis trabajos. ¡Fue algo tan emocionante! Era la primera vez que alguien se interesaba en lo que hacía alejado del ordenador. Así que tomé fuerzas y emprendí mi recorrido creativo.
La casualidad es un desenlace, pero no una explicación
En el campo de la observación, el azar sólo favorece a la mente preparada.
La vida fluye incesable y uniforme; duermo, trabajo, discurro por Madrid, hojeo al azar un libro nuevo, escribo bien o mal -seguramente mal- con fervor o con desmayo. De rato en rato me tumbo en un diván y contemplo el cielo, añil y ceniza. ¿Y por qué había de saltar de improviso el evento impensado?.
No deseo ser una copia de Kalkbrenner. Nada podría quitarme la idea ni el deseo, acaso audaz, pero noble, de crearme un mundo nuevo
Queréis un heredero, ahí lo tenéis; es la educación la que crea el sentimiento filial, este sentimiento no es natural. ¿Creéis acaso que este hijo del amante, acostumbrado a veros, a llamaros, a quereros como padre no os amará tanto, y aun es posible que más, que si ciertamente fuera vuestro propio hijo?
Basta saber que aquesta tan sencilla y tan pura amistad quiso mi hado en diferente especie convertilla, en un amor tan fuerte y tan sobrado, y en un desasosiego no creíble, tal que no me conozco de trocado.
Los judíos que han emigrado de Alemania deben agradecer a Dios. El tratamiento a los judíos que han permanecido en Alemania es cruel, e inhumano. Su hado es lastimoso.
Resulta que la vida no era solo empujar, ni un juego de dudosos espejismos. No había que perderse dando vueltas en una puerta giratoria, ni desconfiar de todos los reflejos, ni creer cualquier cosa sólo porque la imagen parecía verdadera. Había que encontrar el punto justo donde azar y destino son lo mismo, el exacto momento en que la puerta giratoria te ofrece una salida.
El destino no reina sin la complicidad secreta del instinto y de la voluntad.
En cualquier momento dado la opción de ser feliz está presente; sólo tenemos que elegir ser feliz
La sociabilidad es sólo una gran sonrisa y ésta no es más que dientes.
Ni ETA, ni Herri Batasuna, ni KAS, ni ninguna organización por grande que sea puede resolver los problemas de la clase trabajadora vasca. Únicamente el Pueblo Trabajador Vasco puede solucionar sus problemas.
El obtenerlo todo únicamente por un berretín es llenar una vida con el vacío mismo, valiendo la contradicción, pues esta misma no alcanzaría nunca para satisfacer el total de todo
Y oigo tu adiós tan solo y no sé si olvidar sirve aquí...
Lo que uno ha vivido es comparable a una hermosa estatua que, al ser transportada, ha ido perdiendo sus miembros uno a uno, y que ahora es tan sólo el valioso bloque en el que tienes que esculpir tu futuro como imagen.
Descubrí que no soy disciplinado por virtud, sino como reacción contra mi negligencia; que parezco generoso por encubrir mi mezquindad, que me paso de prudente por mal pensado, que soy conciliador para no sucumbir a mis cóleras reprimidas, que sólo soy puntual para que no se sepa cuan poco me importa el tiempo ajeno. Descubrí, en fin, que el amor no es un estado del alma sino un signo del zodiaco.
Este fue el único gesto político de mi vida: la mano abierta. Es anticomunista, me dijeron. En absoluto, es mano abierta para recibir y dar, es signo de optimismo ante el mundo moderno, catastrófico.
Realmente, no sé si con justicia o no, a mí no me admira el ingenio, porque se ve que hay muchos hombres ingeniosos en el mundo. Tampoco me asombra que haya gente con memoria, por grande y portentosa que sea, ni que haya calculadores; lo que más me asombra es la bondad, y esto lo digo sin el menor asomo de hipocresía.
Ahora sí me siento cargando la piedra del Pípila, o más grande, cargando esta responsabilidad.