En chanza se prueba la buena educación. El hombre culto la emplea con amenidad, ligereza y gracia. El majadero no usa en ella sino groserías que se graban el corazón como injurias
México tiene numerosos problemas que resolver, problemas que se han ido acumulando a través de varias décadas, y a los cuales no ha sido posible hallarles la adecuada solución. El problema fundamental de México, lo he dicho no una sino muchas veces y no es malo repetirlo, el problema fundamental de México es hacerlo.
El temor de Jehová es el principio del conocimiento. La sabiduría y la disciplina son lo que han despreciado los que simplemente son tontos.
Los libros son esa clase de instrumentos que, una vez inventados, no pudieron ser mejorados, simplemente porque son buenos. Como el martillo, el cuchillo, la cuchara o la tijera.
Para el amor no hay cielo, amor, sólo este día.
La conversación es una ilusión. Sólo hay monólogos que se entrecruzan.
¿Son verdaderamente débiles los pueblos, o es que tan sólo les falta la fe, esa fe que revelándose en actos pone en movimiento las fuerzas?
Que no me tiembla la mano si tengo que empuñar un micro y poneros de mierda y de grasa hasta el puto culo, a veces os gano tan solo por beberme un litro y volverme a casa preguntando: ¿quién coño es mas chulo? Soy un abraza farolas, un peregrino, mi antigua novia me dijo: Te veo muy desmejorado. Ahora bebo a solas, las penas flotan en el vino, mañana será otro día... otro día igual...
El fin de la creación literaria es iluminar el corazón de todos los hombres, en los que tienen de meramente humano.
Grita la gente por la condición melancólica y desconsolada de mi filosofía. Pero eso se debe meramente a que yo, en vez de fabular un infierno futuro, como equivalente de los pecados de la gente, he mostrado que ya hay algo de infernal allí donde está el pecado: en el mundo.