Ocho horas diarias de trabajo es suficiente para cualquier ser humano, y debe obtener suficiente para permitir un suministro de alimentos generoso, vestimenta y vivienda.
Toda su vestimenta era anticuada, pero la llevaba con tanta majestuosidad, que la hacía parecer eterna como la ropa de la realeza.
Que tenga para darte un beso que zambullirme por el cuerpo hasta encontrar tu voz en túneles de miel allí donde tu piel sin ropa de mujer ni ropa de varón me toque el corazón con ropa de varón para hacerte el amor.
El viento le sacudía la ropa y tiraba de él hacia el vacío. Pegó la mejilla contra la roca saliente y utilizó las grietas para agarrarse a la pared, luchando por vencer el miedo.