Una vez fui a un baño y una chica me siguió dentro firmé un autógrafo para ella en el fregadero. Fue muy gracioso porque estaba en el baño de un chico y no se avergonzaba en absoluto.
Estoy desencantada de los chicos. He tenido varios exnovios que se quejan porque escribo de ellos o por lo que hablo de ellos a los medios... Pienso que es algo gracioso que te llamen tus ex enamorados. ¿Lo hacen porque siempre quieren tener la última palabra?, eso es muy gracioso
Si necesitan un techo pintado, una carrera de carruajes, una ciudad sitiada, un simio depilado o el Mar Rojo separad, piensan en mi.
Recuerdo perfectamente el instante en que me quedé dormido. Como si un simio gigante gris entrara de repente en la habitación con un martillo en las manos y me golpeara con todas sus fuerzas en la parte posterior de la cabeza.
Bebés y niños pequeños hasta los dieciocho meses más o menos no son superiores mentalmente a los chimpancé de la misma edad. Sólo cuando empiezan a hablar es cuando se marcará una distancia astronómica con el chimpancé
Los hallazgos de Darwin, resumidos, vienen a decir que, después de cinco mil millones de años de evolución, y dejando atrás al chimpancé por un pelo, el hombre ha venido a dar en dependiente de zapatería, limpiaparabrisas o funcionario.
Sobre el fino garabato de un tango nervioso y lerdo se irá borrando el recuerdo...
¿Cómo esperan que funcione un sistema de partido único en un país con más de 246 diferentes clases de queso?
Lo más magnífico de las fotografías es que pueden producir imágenes que incitan la emoción basadas en un único tema
La justicia estriba en la imparcialidad, y sólo pueden ser imparciales los extraños
Conocemos la verdad no sólo por la razón, sino además por el corazón.
Los galanes y los cortejos van a apostar con las señoras, y ofrecen una caja de guantes o un estuche de perfumes, en cambio de la pálida camelia que se marchita en los cabellos de la dama o del coqueto alfiler de oro que detiene los rizos en la nuca.
Los galanes y los cortejos van a apostar con las señoras, y ofrecen una caja de guantes o un estuche de perfumes, en cambio de la pálida camelia que se marchita en los cabellos de la dama o del coqueto alfiler de oro que detiene los rizos en la nuca.