Recuerdo perfectamente el instante en que me quedé dormido. Como si un simio gigante gris entrara de repente en la habitación con un martillo en las manos y me golpeara con todas sus fuerzas en la parte posterior de la cabeza.
Si necesitan un techo pintado, una carrera de carruajes, una ciudad sitiada, un simio depilado o el Mar Rojo separad, piensan en mi.
El niño conoce instintivamente a su amigo y a su enemigo.
Yo creo que es bastante más difícil conquistar a los niño, porque ellos leen un libro y si no les gusta lo tiran, es decir, no leen por esnobismo. Un niño no se leería como se lee un adulto el Ulises. Un adulto se aburre, pero debe seguir adelante porque hay que leer el Ulises para no ser un inculto. Por lo tanto, el público infantil es mucho más exigente.
Esa marometa que da el chiquillo en el aire expresa en un solo acto toda la alegría y la magnificencia de vivir.
Avanzando constantemente, adelantándose a todo, logrando nuevas conquistas en las ciencias naturales y expandiendo vertiginosamente su cultura materialista, el hombre ha crecido divorciado de la naturaleza y ha terminado edificando una civilización a su medida, como chiquillo caprichoso revelándose contra su madre.