Mientras se sienta que se ríe el alma, sin que los labios rían; mientras se llore, sin que el llanto acuda a nublar la pupila; mientras el corazón y la cabeza batallando prosigan, mientras haya esperanzas y recuerdos, ¡habrá poesía!
El acento dulce de tu voz amada, me parece una ola de llanto que besa las playas.
A Schubal no quiero hablarle, hasta lamento haberle dado la mano, y todos los demás que aquí se encuentran sólo son cascaras vacías
Víctima del desorden que impide el desarrollo de mi mundo, no me lamento de esto ni lo otro. Sufro, velo y trabajo como si cada noche tuviera que morirme, porque debo ganarme la vida para siempre.
Sólo tú salvas el llanto y de mendigo oscuro lo haces rey coronado por tu mano.
Una mujer le dijo a mi conocido polaco que varios hombres de la Gestapo habían entrado en la maternidad judía, se habían llevado a los recién nacidos, los habían puesto en un saco, habían salido y los habían echado a un coche fúnebre. Los malvados no se conmovieron con el llanto de los niños ni con las quejas desgarradoras de las madres. Aunque casi no se pueda creer, fue así.
Aquí todos han venido a vender su libro, sí, sí, a vender su libro... a echar la llorada