La Navidad.....no es un acontecimiento, sino una parte de su hogar que uno lleva siempre en su corazón
Y el corazón lloraba del hogar al recuerdo seductor... Mas al fin a tus pies caí rendido con divina ilusión; y el viviente holocausto consumé en aquel día por tu amor, y llorando Te dije: Voy ahora, ya todo tuyo soy...
Escribir es agregar un cuarto a la casa de la vida.
Pero hubo un estallido en las enseñanzas. Los hombres que sabían todo se deformaron como globos inflados. Reventaron. La vuelta a la especialización. Filósofos haciendo filosofía, críticos crítica, amas de casa tratando de cocina. La poesía para los poetas. Alegría de los que no saben y descubren.
El interior burgués (...) del XIX, con sus aparadores gigantescos y repletos de tallas, los rincones oscuros donde hay una palmera, el mirador cerrado, atrincherado, por detrás de la balaustrada y los largos pasillos con la llama de gas siempre cantando, es una vivienda solamente adecuada a un cadáver.
El asoleo equilibrado de los diferentes ámbitos de la vivienda a lo largo del día depende de la situación del edificio en el solar, de su orientación y del tipo de cerramiento. Al diseño arquitectónico le corresponde, a través de la organización de la planta, asegurar el asoleo deseable para cada sala.
Todo pasa y todo vuelve, eternamente gira la rueda del ser. Todo muere, todo reflorece; eternamente se desenrolla el año del ser. Todo se rompe, todo se reajusta; eternamente se edifica la morada del ser
La ilusión de una morada en el tiempo es el deseo de hombres y mujeres. La esperanza y el instante de la felicidad, únicos asideros para vivir esta errancia sin fin. Y la cultura, para muchos, la salvación de toda tragedia: vivir en cualesquiera de los géneros teatrales, pero no vivir muerto
Morir no es otra cosa que cambiar de residencia
Ve una vez a la semana a una residencia de ancianos a visitar personas, como si fuesen tus amigos
Desde luego, el sistema de gran producción basado en el trabajo a domicilio es una forma capitalista de industria;...
No hay nada que hacer entonces. Ya que él no quiere dejarme, yo tendré que dejarlo. Mudaré mi oficina; me mudaré a otra parte, y le notificaré que si lo encuentro en mi nuevo domicilio procederé contra él como contra un vulgar intruso.
Hoy, que se queman las utopías en el sucio fogón de las vergüenzas, los dramaturgos, son sus signos en el aire, reivindican la última y más indispensable utopía: la de inventar sueños, la de celebrar ritos pánicos a la vida, la de levantar un espejo mágico para que la sociedad vea sus heridas y se ría de ellas.
Nada que sea tan dulce como una habitación para dos, si es tuya y mía.
El amor a las bibliotecas, como la mayor parte de los amores, hay que aprenderlo. El que entra por primera vez en una habitación hecha de libros no puede saber instintivamente cómo comportarse, qué se espera de él, qué se promete, qué se permite.
Si no tienes un pie sobre la tierra jamás podrás mantenerte sobre ella.
El verdadero patriotismo miedo al mundo, sino por el contrario, conquistar el mundo. Que nuestros productos lleguen a todos los rincones de la tierra para que nuestra Patria sea más poderosa y más rica. Ese es mi compromiso con el Perú.