Lo importante ahora es no perder el rumbo ni bajar la intensidad del cambio.
Todo el pensamiento humano actúa sobre estándares, busca situarse en relación con temas esenciales, escogidos, ultimados y afinados cada vez más, en lugar de divagar en la cacofonía. El estándar lleva a la perfección, lleva a reconocer elementos permanentes en las cosas. Esa búsqueda nos lleva hacia el hombre, hacia la presencia humana.
La garantía de la invencibilidad del partido está en arraigarse profundamente entre las masas populares y confundirse con ellas en un solo cuerpo.
Las herejías que debemos temer son las que pueden confundirse con la ortodoxia.
No enseñar a un hombre que está dispuesto a aprender es desaprovechar a un hombre.
¡Extraña y desgarradora debe ser su historia y que espantosa la tormenta que, atrapando su valeroso navío, alteró su rumbo y lo hizo zozobrar así!
¡Es preferible irse a pique que rendir el pabellón!
Con un poco de paciencia, veremos terminarse el reino de las brujas, sus hechizos se disolverán, y la gente recuperará su verdadera motivación: devolver al gobierno sus verdaderos principios.
...cuanto más exactos son los cálculos, más conceptos tienden a desvanecerse en el aire
Después del tercer escrutinio, me habría gustado desaparecer sin llamar la atención
En la actualidad, a finales del siglo XX, nada parece que pueda ya escapar en el futuro a este modo de inteligibilidad, ni la materia ni siquiera el espacio-tiempo. No solamente las estrellas, nacen, viven y mueren sino que el propio Universo tiene una historia a la que remiten las partículas elementales que no dejan de crearse, desaparecer y transformarse.
La plegaria no es verbal. Proviene del corazón. sumirse en el corazón es plegaria, es la gracia.
Eso de haber de abismarse en la incertidumbre y desesperar de la verdad, es un triste y miserable refugio contra el error.
Amar duele. Es como entregarse a ser desollado y saber que en cualquier momento la otra persona podría irse llevándose tu piel
Entonces la persona habrá conseguido un sentimiento de su propia pequeñez e insignificancia ante la grandeza del universo y de los propósitos de Dios respecto a éste... Reconocerá que hay propósitos que oscilan en arcos mucho mayores que su diminuto orbe, y procurará ponerse en armonía con ellos. Sin entregarse al sentimentalismo, se dará cuenta de que depende de Dios.
Nadie puede apartarse de la verdad sin dañarse a sí mismo.
Si de la República han de estar ausentes las derechas, cuando mandan las izquierdas, y luego, cuando son las derechas las que gobiernan, las izquierdas han de enloquecer y lanzarse a la revolución, no habrá, no ha habido todavía, verdadera democracia en España. Como tantas otras cosas, la democracia aquí no es más que un nombre de raíces clásicas y de contenido extranjero
No hay peor locura que enloquecer de entendido, ni mayor necedad que la que se origina del saber
Una naturaleza distinta la presentan los peligros cuando el delirio desencadenado por el LSD no es de carácter maníaco, sino depresivo. En estos casos, las visiones aterradoras, el miedo mortal o el miedo a estar o volverse loco pueden llevar a peligrosos colapsos psíquicos y al suicidio. Aquí, el viaje de LSD se convierte en horror trip (viaje horroroso).
Si la Razón es Dios, si la Razón es la razón teológica, si es la razón de quienes ganaron en Trento, lo mejor es volverse loco cuanto antes. Sobre esta idea Cervantes escribe el Quijote, libro que expresa ante todo el triunfo de la razón antropológica sobre la razón teológica. Cervantes es a la literatura lo que Spinoza a la filosofía: un materialista y un ateo.
No opto ni por literatura ni por la vida, sino trato de ir y venir de la literatura a la vida, de hacerme mejor lector en la medida en que vivo mejor y vivo más, y de hacerme mejor vividor en la medida en que la lectura ilumina mi vida
No le tengo miedo a la muerte, a lo que sí le tengo respeto es al trance, el ir hacia allá. Confieso que tengo curiosidad por saber de qué se trata.
Si los veintitantos que esta vez han conseguido escabullirse sienten en los próximos tiempos el acoso no solo del GAL, sino también de la Gendarmería, va a ser muy difícil seguir planeando atentados al otro lado de la frontera. Por fin los hechos demuestran que hay alternativas eficaces a la frustrante exhortación a la paciencia que era endémica en nuestra clase política. 15 de enero de 1984
El público, la mayoría de las veces, perdona los errores, pero no va a perdonar el tratar de escabullirse de uno