No podía entender por qué fallaban todas sus tentativas de destruir a aquellos forasteros. Empero, era una bruja tan poderosa como malvada, y pronto decidió lo que debía hacer.
Dicen que dicen, que anuncian que existe un peculiar vegetal, que hace que te rías de la bruja Avería, como la cebolla hace llorar
¿Qué murmuras entre dientes? Preguntó el hada con acento de disgusto. Decía...-balbuceó el muñeco a media voz- que ahora ya me parece algo tarde para ir a la escuela. No, señor. Para instruirse y aprender, nunca es tarde.
Creo que si, en el nacimiento de un niño, una madre pudiera pedirle al hada madrina dotarlo con el mejor regalo, éste sería la curiosidad.