Tenemos un niño pequeño que tiene un año de edad. Antes de Tomika tenía otras mujeres. Tengo siete hijos con seis mujeres diferentes. Tal vez el éxito era demasiado bueno para mí. Amo a todos mis hijos y siempre se hizo cargo de ellos.
Cuando era pequeño -se dijo- me gustaba explorar. Y entonces vivía en Berlín, donde lo conocía todo y podía encontrar cualquier cosa que quisiera con los ojos vendados. Aquí está todo por explorar. Quizá haya llegado el momento de empezar.
Y, sin embargo, decimos esto. Aquí en esta cueva en el fin del mundo la paz se hace entre enano y troll, y marcharemos más allá de la mano de Muerte juntos. Porque el enemigo no es Troll, ni es enano, sino es el siniestro, el maligno, el cobarde, los buques del odio, los que hacen algo malo y lo llaman bueno. Esos contra los que luchamos hoy, pero el tonto deliberado es eterno y dirá...
El enano dispone de un medio excelente para ser mayor que un gigante: consiste en encaramarse sobre sus hombros