Si un innovador en software crea algo, Microsoft lo copia y lo hace parte de Windows. No se trata de la innovación, lo que es, es precisamente el fin de la innovación
Estoy de acuerdo con la copia casera de CD -se entiende que para uso privado-. Pasa lo mismo con la marihuana, si la compras en la calle alimentas a unos mafiosos pero si la plantas en tu casa. todo está bien, ¿no?
Por un lado, nos encontramos con la administración de este hermoso y sutil planeta increíblemente delicado y frágil. Por otro lado, nos enfrentamos a los destinos de nuestros semejantes, a nuestros hermanos. ¿Cómo podemos decir que somos seguidores de Cristo, si esta doble responsabilidad no nos parece a nosotros la esencia y el corazón de nuestra religión?
El éxito electoral suele recompensar el doble discurso y la doble personalidad.
Porque la amaba estrepitosamente y la amo todavía, como se ama el retrato desteñido de la madre desconocida o el cacharro roto.
Mi escritura es como un retrato de mi conciencia. Escribir es aceptar mi irrealidad, mi muerte, pero también mi realidad, mi única verdadera realidad. Porque no se trata solamente del plumbago de Autlán, de los manzanos de la casa de Tlalpan, o del césped de aquí, recién cortado: también yo me desrealizo y afantasmo con cada palabra que escribo.
Toda idea es copia de alguna impresión o sentimento precedente, y donde no podemos encontrar impresión alguna, podemos estar seguros de que no hay idea.
Lo extraño en este mundo es que un tipo aplicado, sin la menor idea original, que copia a los que tienen autoridad sobre él hasta el nudo de la corbata o arruga de la barbilla, siempre logra llamar la atención. Es elegido. Asciende
Y el público creerá en los sueños del teatro, si los acepta realmente como sueños y no como copia servil de la realidad, si le permiten liberar en él mismo la libertad mágica del sueño, que sólo puede reconocer impregnada de crueldad y terror.
Vimos una copia en el Skywalker Ranch. Me sorprendió lo que él (Scorsese) hizo con ella y hasta dónde llegó. Fue fabuloso
Si te contara todo lo que hago con tu querido retrato te reirías. Por ejemplo, cuando lo saco de su calabozo, le digo: ¡buen día, tesoro!, buen día, buen día; mocosa, pícara, nariz de punta, chichecito.
La fealdad quedó instaurada por primera vez en el arte al ser exhibido el primer retrato del hombre.