La sed de mi dolor sólo espera un retorno, para calmar su sed de lámparas eternas.
Honraremos la deuda externa sobre el hambre y la sed del pueblo...
Dale al trabajador su salario antes de que se haya secado el sudor de su frente.
La sarna no se cura eliminando al perro, cuando así se pretende, es porque lo que se detesta no es la sarna, sino a los perros
Una sarna incurable por escribir toma posesión de muchos, y crece en forma empedernida en el corazón de los insanos.