...,¿llama justicia al hacer beneficios a los amigos y daños a los enemigos? Así lo creo.-> Induce al error, esta cuestión planteada por Platón(En voz de Socr.) pretende la contradicción retórica, es una contradicción creada por Él, no debería figurar coma una frase suya, pues quien afirma así lo creo es el inducido al error en su retórica.
La cuestión de la arquitectura es de hecho el problema del lugar, de tener lugar en el espacio. El establecimiento de un lugar que hasta entonces no había existido y que está de acuerdo con lo que sucederá allí un día: eso es un lugar.
En la historia del dinero han desempeñado un papel particularmente importante aquellas variaciones en el valor de cambio objetivo del dinero que surgieron como consecuencia de un aumento en la cantidad de dinero, cuando su demanda permanecía constante o al menos no aumentaba en la misma amplitud.
El ajedrez demanda concentración total y amor por el juego.
Quien buscase signos de que una divinidad irónica mueve sus dedos tras el gran juego del mundo, encontraría un apoyo no pequeño en el enorme signo de interrogación que se llama cristianismo.
Perplejidad, dudas y rupturas son propicias para la interrogación y para la duda, es decir, para la elucidación científica.
La curiosidad vence al miedo más fácilmente que el valor
Recuerdo la primera vez que tuve que irme a dormir. Mi mamá me dijo: Steven, hora de ir a dormir, yo le dije Pero no se cómo. Ella dijo, Es muy sencillo, caminas hasta el final del cansancio y después doblas a la izquierda. Así que fui hasta el final de cansancio y sólo por curiosidad giré a la derecha. Mi madre estaba allí, y me dijo: ¿No te dije que te fueras a dormir?
Los jueces son personas susceptibles. Ejeee... ¿Sabéis? Se cansan, como nosotros, cuando insistes y ellos ya han tomado la decisión. Hay un momento en que... ¿Me seguís? El juez está sentado con sus asesores y el veredicto ya está allí. No le afectarán más testigos. Hemos causado ya una impresión concreta con nuestros testigos, con el interrogatorio a los testigos de la acusación.
No somos disparados a la existencia como una bala de fusil cuya trayectoria está absolutamente determinada. Es falso decir que lo que nos determina son las circunstancias. Al contrario, las circunstancias son el dilema ante el cual tenemos que decidirnos. Pero el que decide es nuestro carácter.
La obra creativa es una suerte de lucha para mantener la existencia, o bien perpetuarse; es negar el sentido de la muerte. A veces pienso que está bien que la muerte sea una de las leyes de la naturaleza. Y, con todo, es a esta luz donde el ser humano se siente pequeño y humillado. Este es un dilema respecto al que nada puede hacerse. Uno no puede ni siquiera luchar para eliminarlo.
La inteligencia es el cuestionamiento del método.