Levántate y mírate las manos. Para crecer estréchala a tu hermano, juntos iremos unidos en la sangre, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén. Amén. Amén.
Cuando el tiempo se atasca en sus rompeolas, tu acaso al suyo inmenso reconcilias, y afloras más precisa, memoria, de la oscura región donde bajabas, como ahora al escampar se espesa el verde en los ramajes, el bermejo en los muros.
Mis hijos son los mejores hijos del mundo. Tengo uno de 19 años, Marlon, que apenas prueba una gota de champagne a veces. Y él ha cuidado de mí cuando yo era heroinómano. Era una especie de asistente en los tours cuando tenía 6 y 7. Ha visto todo. Para él no es algo grave, es algo que su padre solía hacer. Pero nos mantuvimos juntos y nos amamos.
Si de algo me jacto, es de haber practicado todas las disciplinas del hermosísimo oficio de periodista. Yo he sido corrector de pruebas, traductor de cables, emplanador editorialista, columnista, reportero, asistente de reportero gráfico, jefe de redacción, director a ratos. Yo he hecho todas las disciplinas del periodismo. Las he ejercido y con igual alegría en cualquiera de sus sectores.
Si sólo hay un creador que hizo al tigre y al cordero, al guepardo y a la gacela, ¿a qué está jugando? ¿Es un sádico que disfruta siendo espectador de deportes sangrientos?
Conviene siempre esforzarse más en ser intersante que exacto; porque el espectador lo perdona todo menos el sopor.
El camino de la libertad consiste en desviar el énfasis de la persona superficial y variable, al testigo interior y siempre presente
Yo no te pido nada, yo no te acepto nada. Alcanza con que estés en el mundo, con que sepas que estoy en el mundo, con que seas, me seas testigo juez y dios. Si no, para qué todo.
No se tiene aún noticia de ciudadano alguno que no fuese a votar (Plebiscito del 26, 27 y 28 de marzo de 1835 en Buenos Aires por el cual la ciudadanía se pronunció en concederle la Suma del Poder Público a Rosas) Debo decirlo en obsequio de la verdad histórica, nunca hubo un gobierno más popular y deseado ni más sostenido por la opinión... que el de Don Juan Manuel de Rosas.
Respetables señores y señoritas: Agradezco profundamente un obsequio que tanto me lisonjea, y puedo asegurar en mi nombre y en el de mis compañeros de peligro, que esta bandera así consagrada no vendrá abajo, sino cuando caiga el mástil o se sumerja la nave que la tremole!
No hay un regalo más bello que la vida. Dio la suya por la tuya, porque te quería. Y hay mucha gente que te quiere, hay muchas cosas para hacer, muchas razones para luchar y vivir. Entiendo que estés muy triste...Yo también pasé por algo parecido. Pero las personas a las que amamos no se van jamás del todo: basta con que no las olvidemos.
La compra la hice con el dinero que gané en España, aquella casa era un regalo que España me había hecho a mí y que yo transferí a mis viejos. Desde entonces, pude decir con todo fundamento, que nuestra casa era en verdad la Casa de España.
La ley de la necesidad. Ése es el gran límite de la realidad: la necesidad. No importa cuál sea la realidad, existe porque debe existir; porque no puede ser de otra forma. La realidad no existe porque alguien la desee, sino porque debe ser así..., justa y exactamente así, hasta el más pequeño detalle
El amor vive del detalle y procede microscópicamente
Me encanta que haya agasajo cuando esté viva. Cuando esté muerta, que me dejen en paz
En la actualidad somos más sensibles a la escazes de tiempo... nos quejamos menos de tener poco dinero o poca libertad que de tener poco tiempo.
En la actualidad todo individuo se encuentra ligado a un interés... Se encuentra incorporado a una determinada patria, a a u una determinada religión, a un determinado círculo de saber y de representaciones sobre lo que es recto y moral. Solo le le queda libertad de elegir dentro de ellas los círculos particulares a los cuales quiere adherir.
La mayoría de la gente confunde el ahora con lo que ocurre en el ahora, pero son dos cosas distintas. El ahora es más profundo que lo que ocurre en él. Es el espacio en el que ocurren las cosas. Por tanto, no confundas el contenido de este momento con el ahora. El ahora es más profundo que cualquier contenido que surja en él.
El humo dibuja en este momento el primer cielo del año.
El monopolio nunca es un buen instrumento. Quien domina el mercado, domina precios y no actúa en beneficio del consumidor. De modo tal que soy una convencida de que mientras más oferta haya, me parece muy saludable.
Pues ustedes que me conocen he estado siempre más asustado de una oferta de paz que de un ataque aéreo.
Quien es observador lleva un maestro consigo.
Y si he de depositar mi confianza en algún sitio, la otorgaría a la psique del observador sensible y libre de las convenciones del entendimiento. No tendría ninguna aprensión respecto al uso que este observador pudiera hacer de estas pinturas al servicio de las necesidades de su propio espíritu; porque, si hay necesidad y espíritu al mismo tiempo, seguro que habrá una auténtica transacción.
El fin último del arte contemporáneo no es crear belleza sino libertad. De ahí proviene su afán moralizador, que ha convertido en predicadores a muchos artistas.
El problema del mundo actual es que el miedo ha engendrado un exceso de defensa. Una de las características del hombre contemporáneo es la del miedo de tener miedo.
Los fenómenos propios de la vida que tienen una meta y su propio carácter como fin, no tienen la vida como meta, sino la expresión misma de su esencia, la exposición de su significado. Y así también la traducción tiene por meta última el expresar la estrecha relación existente entre las lenguas.
Pues, aunque existente por sí mismo, ser causa de todas las cosas, bien supremo, eterno e inmutable, etc. sólo son propios de Dios, no podemos saber, sin embargo, mediante esos propios, qué ser es ése, al que pertenecen esos propios, ni qué atributos tiene.
El amor es, por encima de todo, la donación de uno mismo
Un asesinato es un caso vulgar, un hecho más o menos vivo de bestialidad, de ferocidad. Es lo corriente, y más corriente todavía procesar por estas cosas. Mientras unos se entretienen en poner pinceladas azules en el lienzo de la vida, para que se las aplaudan, otros rabian por ponerlas rojas, para que la justicia tenga que intervenir.
Cuando entras en el ahora, sales del contenido de tu mente. La corriente incesante de pensamientos se apacigua. Los pensamientos dejan de absorber toda tu atención, ya no te ocupan completamente. Surgen pausas entre pensamientos, espacio, quietud. Empiezas a darte cuenta de que eres mucho más profundo y vasto que tus pensamientos.