Para echar abajo a un león basta herirlo con una bala o con un dardo; pero una vez que un reptil se ha enredado a la punta de una roca o al tronco de un árbol, hay que arrancarlo a pedazos. En la política es lo mismo; los ministros orgullosos caen al primer tiro; culebras se pegan mucho
Tropezar dos veces en la misma roca es una desgracia proverbial.
La pena es que tu no podrías verlo porque estabas tocándote los huevos.
La pena capital mata de inmediato, mientras que la cadena perpetua lo hace lentamente. ¿Quién es más verdugo? ¿El que te mata en pocos minutos o el que tarda toda una vida?
En un mundo basado sobre el cálculo, es el cálculo de las consecuencias lo que determina que es lo que hay que considerar moral o no.
Siento una claridad tan grande que me anula como persona común y corriente. Es una lucidez vacía, ¿Cómo explicarlo?, algo así como un cálculo matemático perfecto que, sin embargo, no se necesita. Y no entiendo aquello que entiendo.
El granizo en su boca, un pájaro de fuego.
De tantas amenazas ofendidos, ya con rabia y furor llegan a asirse, con piernas y con brazos atrevidos, queriendo en fiera lucha preferirse; ya con desnudas manos desasidos, con tanta prisa llegan a herirse, que no el granizo de la nube espesa con tanta furia baja y tanta priesa.
El espacio no es la nasa
Huyyyy SOPAS en el bloque norte no hay mafiosos, solo honestos expendedores
No es lo mismo una persona que tenga un inmigrante en su casa de servicio y viva en Sarrià o Pedralbes, que quien vive en un bloque y no puede vender su piso a precio de mercado porque cada día van más inmigrantes a comprar en la tienda de al lado.
El sexo es la propuesta, no sólo la concreción de esa propuesta
Vencer significa lograr la concreción firme, la concreción profunda, la concreción plena e integral del proyecto nacional de Simón Bolívar.