Si hace una pregunta como ¿De qué color es el sueño?, o ¿Qué pesa más, una roca o un corazón entristecido?, no hay ninguna respuesta correcta que esté oculta. De hecho, la respuesta carece de importancia; las razones de la respuesta son mucho más interesantes.
La imbecilidad es una roca inexpugnable: todo el que choca contra ella se despedaza.
Y nada está seguro de sí mismo, ni en la semilla en germen, ni en la aurora la alondra, ni en la roca el diamante, ni en la compacta oscuridad la estrella, ¡cuando hay hombres que amasan el pan de su victoria con el polvo sangriento de otros hombres!
Para echar abajo a un león basta herirlo con una bala o con un dardo; pero una vez que un reptil se ha enredado a la punta de una roca o al tronco de un árbol, hay que arrancarlo a pedazos. En la política es lo mismo; los ministros orgullosos caen al primer tiro; culebras se pegan mucho