Quiero perder el valor que gané por miedoso
...el desprecio nace cuando al príncipe se le considera inestable, superficial, afeminado, pusilánime e indeciso...
Para el tímido y el pusilánime todo es imposible, porque así les parece.
Cuando iba a la escuela recuerdo que existían un montón de estereotipos. Si te gustaban los Rolling Stones eras un marica, porque una vez Mick Jagger besó a Keith Richards en 'Saturday Night Live'. Si te gustaba The Grateful Dead eras un hippie. Si te gustaban The Sex Pistols eras un punk rocker. Bueno, pues yo quisiera ser un marica hippie punk rocker
Esa vocecita, esa figurita, esa pedigüeñería, esa bellaquería, esas chambonadas, esas metidas de pata... ¡Y ese tonito marica de cura que nos encomienda a Dios!
El azote, hijo mío, se inventó para castigar afrentando al racional y para avivar la pereza del bruto que carece de razón; pero no para el niño decente y de vergüenza que sabe lo que le importa hacer y lo que nunca debe ejecutar, no amedrentado por el rigor del castigo, sino obligado por la persuasión de la doctrina y el convencimiento de su propio interés.
Cuando iba a la escuela recuerdo que existían un montón de estereotipos. Si te gustaban los Rolling Stones eras un marica, porque una vez Mick Jagger besó a Keith Richards en 'Saturday Night Live'. Si te gustaba The Grateful Dead eras un hippie. Si te gustaban The Sex Pistols eras un punk rocker. Bueno, pues yo quisiera ser un marica hippie punk rocker
Estoy muy berraco con usted y ojalá me graben esta llamada. Si lo veo, le voy a dar en la cara, marica
Quiero perder el valor que gané por miedoso
...el desprecio nace cuando al príncipe se le considera inestable, superficial, afeminado, pusilánime e indeciso...
Para el tímido y el pusilánime todo es imposible, porque así les parece.
El azote, hijo mío, se inventó para castigar afrentando al racional y para avivar la pereza del bruto que carece de razón; pero no para el niño decente y de vergüenza que sabe lo que le importa hacer y lo que nunca debe ejecutar, no amedrentado por el rigor del castigo, sino obligado por la persuasión de la doctrina y el convencimiento de su propio interés.
Estoy muy berraco con usted y ojalá me graben esta llamada. Si lo veo, le voy a dar en la cara, marica
Cuando iba a la escuela recuerdo que existían un montón de estereotipos. Si te gustaban los Rolling Stones eras un marica, porque una vez Mick Jagger besó a Keith Richards en 'Saturday Night Live'. Si te gustaba The Grateful Dead eras un hippie. Si te gustaban The Sex Pistols eras un punk rocker. Bueno, pues yo quisiera ser un marica hippie punk rocker