Cuando el sentimiento de melancolía bovina, de irremediable fatalismo se transforma en un lacerante sentido del horror, el arbusto del opio del optimismo acude en ayuda de los hombres
Probablemente, las virtudes que se me atribuyen son algo exageradas. Pero digo yo que no habré sido un arbusto tan torcido cuando me han dado el birrete
La manzana no puede ser vuelta a poner de nuevo en el árbol del conocimiento; una vez que empezamos a ver, estamos condenados y enfrentados a buscar la fuerza para ver más, no menos
El amor de Dios es el árbol de la vida en medio del paraíso terrenal.
El amor es una hierba espontánea;no una planta de jardín
No sé cómo había gente dispuesta a trabajar para él. Cuando se mudaron a la avenida Central, lo primero que pidió a los operarios de mudanzas fue que instalaran su escritorio, y el primer lugar donde lo quiso no fue el despacho rodeado por paneles de vidrio sino el mismo centro de la planta de fabricación, de modo que pudiera vigilar a todo el mundo.
El que lucha y huye, vive para pelear nuevamente, pero el que es asesinado en el campo de batalla, nunca más se pone de pie.
¿Dónde está la investigación que dice que el VIH es la causa del SIDA? Hay 10.000 personas en el mundo especializadas en SIDA en la actualidad, ninguna de ellas tiene ningún interés en la posibilidad de que el VIH no cause el SIDA, porque, si no lo hiciese, su campo de especialización no serviría para nada.
Al planear la plantación de plantas trepadoras, no sólo se han de tener en cuenta las características del suelo, sino también la altura de crecimiento, es necesario colocar medios auxiliares para cubrir con plantas el muro de un edificio.
En Baurú había un maricón y todo el plantel había tenido sexo con él, pero no yo. Eso fue malinterpretado por la revista Playboy, en una entrevista en 1981. No tengo problemas con eso y si lo hubiera hecho, lo habría dicho. Se hacen tantas cosas locas cuando uno es joven. Yo no debuté con un pibe
Los grandes egoístas son el plantel de los grandes malvados.
No es un matorral ardiendo; sino un manantial para siempre. No hay sed que no apague.
Imágenes de suplicios se sucedían las unas a las otras. Quedé espantado. Haciendo un esfuerzo logré incorporarme. ¿Cómo encontrar palabras para expresar el horror que se apoderó de mí? Estaba acostado bajo la horca de Los Hermanos, y los cadáveres de los dos hermanos de soto no colgaban de la horca, sino que yacían a mi lado.
La lluvia le dijo al viento: Empuja tú que yo azoto y tánto hirieron el soto que de las flores altivas, doblegadas pero vivas, yo sentía el sufrimiento.
Estar árbol a veces, es quedarse mirando (sin dejar de crecer) el agua humanidad y llenarse de pájaros para poder, cantando, reflejar en las ondas quietud y soledad.
Tú que eres diferente de todo lo que ha pasado y va a pasar lejos a mi lado, tú las ansias del enfermo: el árbol detrás de la ventana.
Al planear la plantación de plantas trepadoras, no sólo se han de tener en cuenta las características del suelo, sino también la altura de crecimiento, es necesario colocar medios auxiliares para cubrir con plantas el muro de un edificio.
Los grandes egoístas son el plantel de los grandes malvados.
En Baurú había un maricón y todo el plantel había tenido sexo con él, pero no yo. Eso fue malinterpretado por la revista Playboy, en una entrevista en 1981. No tengo problemas con eso y si lo hubiera hecho, lo habría dicho. Se hacen tantas cosas locas cuando uno es joven. Yo no debuté con un pibe
No es un matorral ardiendo; sino un manantial para siempre. No hay sed que no apague.
La lluvia le dijo al viento: Empuja tú que yo azoto y tánto hirieron el soto que de las flores altivas, doblegadas pero vivas, yo sentía el sufrimiento.
Imágenes de suplicios se sucedían las unas a las otras. Quedé espantado. Haciendo un esfuerzo logré incorporarme. ¿Cómo encontrar palabras para expresar el horror que se apoderó de mí? Estaba acostado bajo la horca de Los Hermanos, y los cadáveres de los dos hermanos de soto no colgaban de la horca, sino que yacían a mi lado.
Más mató la cena que sanó Avicena.
¡Oh, qué noble corazón fue destrozado aquí, cuando la propia ciencia mató al hijo predilecto!