La vida es un arbusto de abundante ramificación, continuamente podado por el inexorable ángel de la muerte de la extinción, no una predecible escalera de progreso
Cuando el sentimiento de melancolía bovina, de irremediable fatalismo se transforma en un lacerante sentido del horror, el arbusto del opio del optimismo acude en ayuda de los hombres
No hay árbol que el viento no haya sacudido.
Un pensamiento con estatura de árbol aferra el son de luz: todavía hay canciones que cantar más allá de los hombres.
Parece que el lugar insidioso fue de Natura para engaños hecho, ciego, inútil, oculto y temeroso, sólo para asechanzas de provecho, a un lado el monte es áspero y fragoso, y entre sus peñas va un camino estrecho, debajo un campo llano y apacible a las faldas se ve del monte horrible.
¿Quién ve el futuro? Vamos a tener campo libre para todas las direcciones de la investigación; ¡acabad con el dogmatismo, ya sea atomista o anti-atomista!
Al planear la plantación de plantas trepadoras, no sólo se han de tener en cuenta las características del suelo, sino también la altura de crecimiento, es necesario colocar medios auxiliares para cubrir con plantas el muro de un edificio.
Los grandes egoístas son el plantel de los grandes malvados.
En Baurú había un maricón y todo el plantel había tenido sexo con él, pero no yo. Eso fue malinterpretado por la revista Playboy, en una entrevista en 1981. No tengo problemas con eso y si lo hubiera hecho, lo habría dicho. Se hacen tantas cosas locas cuando uno es joven. Yo no debuté con un pibe
No es un matorral ardiendo; sino un manantial para siempre. No hay sed que no apague.
La lluvia le dijo al viento: Empuja tú que yo azoto y tánto hirieron el soto que de las flores altivas, doblegadas pero vivas, yo sentía el sufrimiento.
Imágenes de suplicios se sucedían las unas a las otras. Quedé espantado. Haciendo un esfuerzo logré incorporarme. ¿Cómo encontrar palabras para expresar el horror que se apoderó de mí? Estaba acostado bajo la horca de Los Hermanos, y los cadáveres de los dos hermanos de soto no colgaban de la horca, sino que yacían a mi lado.
Un actor no debe mezclarse en política porque si no acabará como el hombre que mató a Lincoln
Más mató la cena que sanó Avicena.
El hombre moderno es un árbol desarraigado. Su angustia le viene de que le duelen las raíces.
El hacha del leñador le pidió al árbol el mango, y el árbol se lo dio
Cualquier amigo de la libertad ha de revolverse como lo hago yo contra la perspectiva de convertir a los Estados Unidos en un campo armado, por la visión de las cárceles repletas por consumidores de drogas y por un ejército de burócratas con el poder de invadir la libertad de los ciudadanos, basándose en una evidencia somera.
El FILÓSOFO no es un sabio, no posee aún el tesoro de la Sabiduría, sino que tan sólo la busca, va tras ella incansablemente. No se conforma con el variado campo de las opiniones intelectuales: a medida que va conociendo, se va transformando; su conocimiento, al llegar al fondo de las cosas, se convierte en un estilo de vida
Al planear la plantación de plantas trepadoras, no sólo se han de tener en cuenta las características del suelo, sino también la altura de crecimiento, es necesario colocar medios auxiliares para cubrir con plantas el muro de un edificio.
En Baurú había un maricón y todo el plantel había tenido sexo con él, pero no yo. Eso fue malinterpretado por la revista Playboy, en una entrevista en 1981. No tengo problemas con eso y si lo hubiera hecho, lo habría dicho. Se hacen tantas cosas locas cuando uno es joven. Yo no debuté con un pibe
Los grandes egoístas son el plantel de los grandes malvados.
No es un matorral ardiendo; sino un manantial para siempre. No hay sed que no apague.
Imágenes de suplicios se sucedían las unas a las otras. Quedé espantado. Haciendo un esfuerzo logré incorporarme. ¿Cómo encontrar palabras para expresar el horror que se apoderó de mí? Estaba acostado bajo la horca de Los Hermanos, y los cadáveres de los dos hermanos de soto no colgaban de la horca, sino que yacían a mi lado.
La lluvia le dijo al viento: Empuja tú que yo azoto y tánto hirieron el soto que de las flores altivas, doblegadas pero vivas, yo sentía el sufrimiento.
¡Oh, qué noble corazón fue destrozado aquí, cuando la propia ciencia mató al hijo predilecto!
¿Puede haber mayor piedra de tropiezo que ? Todos los profetas hablaron del Mesías como el redentor de Israel y su salvador mató por la espada a los judíos, dispersó y humilló a los que quedaron, alteró la Torá y apartó del camino a la mayor parte del mundo para que sirviera a otro dios en vez de al Señor