Si alguna vez quisistéis ver parque Jurásico en la realidad, este nombramiento es justo eso. No es por la edad, sino que los tres del panel representan la vieja Europa
Cualquiera que haya tenido el privilegio de dirigir una película sabe de lo que hablo: aunque pueda ser como intentar escribir Guerra y paz subido a un coche de choque en un parque de atracciones, cuando finalmente lo consigues, no hay placeres en esta vida que puedan igualar esa sensación.
Los leñadores rodean al coloso caído; cortan las ramas y las extremidades flexibles, y luego, cuando está limpio el tronco, lo arrastran por las vertientes que rayan los flancos del monte y por las cuales corren las piedras desprendidas y las nieves fundidas en la altura.
La cabra siempre acaba tirando al monte
No es un matorral ardiendo; sino un manantial para siempre. No hay sed que no apague.