Cuando era un bebé, escribía un diario, Hace poco estuve releyéndolo. Decía: día uno: aún estoy cansado por el traslado; día dos: todo el mundo me habla como a un idiota.
Primero habla y luego escribes y aprendes a distinguir el ritmo del habla cotidiana, en el que circulan los cobres de la vida, y luego te instalas a buscar el oro de la literatura a fin de crear no la realidad, ni siquiera una reproducción de la realidad, que sería una realidad redundante, sino a crear una realidad paralela, que antes no existía.
He aquí que desde que el ser humano abandono su cueva y conoció a individuos con distinto idioma, ideología y distinta forma de ver las cosas; la humanidad sólo ha tenido un sueño: acabar con ellos para no tener que aprender su idioma ni su manera de ver las cosas
Era difícil sumergirse de pronto en el enigmático lenguaje marxista; se diría que hablaban un idioma cifrado.
Lo que llama la atención en las utopías de nuestro siglo es que se presentan con el estilo de la ciencia y que son pesimistas.
Era un tipo muy dulce, muy parecido a mi en el sentido de que trataba de encontrar su propio lugar para esconderse. Lo que paso es que se escondió demasiado profundo. Cuando lo conocí, era tímido y retraído. Lo que pasa es que si queres tocar bien, no podes hacerlo sobre seguro: vas buscando los limites. Por supuesto, eso se puede transformar en tu estilo de vida
A la opinión común no le gusta el lenguaje de los intelectuales. De este modo, a menudo quedó fichado bajo la acusación de emplear una jerga intelectualista. Se sentía entonces objeto de una suerte de racismo: querían excluir su lenguaje, es decir, su cuerpo: no hablas como yo, por tanto, te excluyo.
El mundo académico avanzaba hacia un conocimiento cada vez más especializado, expresado mediante una jerga cada vez más opaca.
Todo argot es metáfora, y toda metáfora es poesía.
<<Quédate>> es una hermosa palabra en el vocabulario de un amigo
Reconocía mi propia voz creativa filtrada a través de esas seis cuerdas, pero había claramente algo más. Notas y acordes se han convertido en mi segunda lengua y, cada vez más a menudo, ese vocabulario expresa lo que siento cuando el lenguaje me falla.
La base política de mi gobierno, esta formada, por marxistas, por laicos y cristianos. Y respetamos el pensamiento cristiano, cuando ese pensamiento cristiano, interpreta el verbo de Cristo, que echó a los mercaderes del templo
Cualquier cosa que se quiere decir sólo hay una palabra para expresarla, un verbo para animarla y un adjetivo para calificarla.
Las palabra hacer el amor poseen una seducción propia muy verbal, abstrayéndolas de su sentido. El término hacer, material y positivo unido a esa abstracción poética de la palabra amor, me fascinaba.
Guitarra que sos el cabo del facón de mi palabra que sos la dulce muarra ensartadora de penas dame la hermosa condena de ser tu esclavo...
Escribir es ante todo poner de manifiesto la intensidad con que uno vive un problema o un concepto. La intensidad de la enunciación nos da pruebas de la veracidad de la preocupación. Creo que no se trata de escribir sobre nada sino desde todo.
La doctrina vincula los individuos a ciertos tipos de enunciación y como consecuencia les prohíbe cualquier otro; pero se sirve, en reciprocidad, de ciertos tipos de enunciación para vincular a los individuos entre ellos, y diferenciarlos por ello mismo de los otros restantes.
La perversión del léxico político no es un vicio, es un procedimiento.
Ninguna emotividad madura si se es humilde en el amor, humilde siendo gigante y en presencia de una mujer bellísima, casi hecha a mano, pero de corta estatura; humilde a propósito o cobarde por restringirse a un léxico que proyectara, puro azúcar, azúcar y cuidados extremos hasta en el tono de voz.