Hacer la paz es acercar los muchos conflictos de una sociedad a un punto de consenso. Se trata de una nueva visión de la pintura sobre la tela de la historia política de una nación
El dominio invisible del pasado, que lo decide casi todo en su vida, no se pone en tela de juicio. Eso es verdadero poder. Un poder que puede conquistarse y usarse. Pues el pasado no sólo rige el presente, sino también el futuro.