Un caballero no se deshonra convirtiéndose en menestral o jornalero; pero se deshonra convirtiéndose en truhán o estafador
La guerra es un mal que deshonra al género humano.
El insulto deshonra a quien lo infiere, no a quien lo recibe.
Debemos enseñar que no es una deshonra fallar y que se debe aprender a fallar inteligentemente, ya que fallar es el arte más grande del mundo.