La insolencia es el escudo de la desvergüenza y la fortaleza de la cobardía
No preocuparse en absoluto de lo que la gente opina de uno mismo, no sólo es arrogancia, sino también desvergüenza
La tontería protege de la vergüenza, igual que el atrevimiento de la pobreza.
Manteneos hambrientos, conservad el atrevimiento