Toma ese puñal que traes al cinto y mátame
No es posible quedarse a contemplar el ombligo de ayer y no ver el cordón umbilical que aparece a medida que todos los días nace una nueva Argentina a través de los jóvenes. No se lamenten los viejos de que los recién venidos ocupen los primeros puestos de la fila; porque siempre es así: se gana con los nuevos.
No no sólo tengo taco gastado en el escenario, sino que también en calle, vereda y cordón
Aprendí un montón de bromas pesadas muy pequeño. Había una chica que me las conto. Yo guiaba a la banda para entrar a robar en tiendas y bajarle a las niñas la ropa interior. Los padres de otros chicos me odiaban.
Yo sigo tocando, pero la gente ya no toca. Por ejemplo está la banda Árbol, que es como Liliana Herrero pero en versión masculina. Yo escucho eso y digo, no puede ser...