Quiero volver a ser un hombre respetable, ¿sabe usted? No por mi, que a mi el respeto de este orfeón de monas que llamamos humanidad me la trae flojísima, sino por ella
Las Torres de Satélite para mí eran pintura, eran escultura, eran arquitectura emocional... Para mí, absurdo romántico dentro de un siglo sin fe, han sido y son un rezo plástico.
No veis que yo le rezo a un Dios que me prometió que cuando esto acabe no habra nada mas, fue bastante ya de El hombre que casi conoció a Michi Panero, Canciones Inexplicables.