El color no tiene fin. Cada color expresa un momento, una emoción y como yo quiero rendir homenaje a los colores aún después de muerto, pinté yo mismo mi ataúd con los colores argentinos por dentro, y por fuera con los siete del arco iris.
A menudo el sepulcro encierra, sin saberlo, dos corazones en un mismo ataúd
Un canasto de flores abandonado y nadie en las montañas en primavera.