Yo no dudo, los soldados no dudan. La duda es una jactancia de los intelectuales
Hombre que vais por el mundo: atended y entended. El tiempo de la confusión es ya en ustedes. Aún resta un tiempo... Comprende, observad, entended. Ya la gente cayó en la imitación pueril, en el vulgar inicuo, en la jactancia banal, en la ignorada desvergüenza; desubicada corre tras el oro por él robará, estafará, la ganará, en bien o mal hasta él... ¡Basta! El oro en castigo: ¡caerá!
Ahora puedo hacer alarde de mi figura donde quiera que vaya. Puedo ir de compras y comprar esos equipos que siempre he querido llevar.
Algunos de los mejores momentos que tuvimos en nuestras giras fueron en Estados Unidos. El ambiente siempre es impresionante. Y no hago alarde de expresar los sentimientos de otros. Esto es lo que hay, aquí estamos hoy, y mañana vamos a estar en otro lugar, si es que hay un mañana.
Como Antístenes, filósofo cínico, tuviese la capa rota y la anduviese enseñando a todos, díjole Sócrates: Por la hendidura de tu capa conozco tu vanidad. Quiso dar a entender que peor era aquella presunción que tenía enseñando su capa rota, que si trajera una vestidura más rica.
Para mi, buscar la sencillez y lucidez es un deber moral de todos los intelectuales; la falta de claridad es un pecado y la presunción un crimen.
Pronto cansa la altanería de una mujer hermosa; nunca aburre la de una mujer buena.
Todas las acciones cumplidas sin ostentación y sin testigos me parecen más loables.
La falta de ostentación es fundamental en todo hombre que quiera ejercitar una acción docente de cualquier finalidad... para ser útil hay que ser austero, desinteresado y modesto...
La modestia contribuye al progreso, y el engreimiento conduce al atraso.
Los viejos y los cometas han sido venerados por las mismas razones: por su larga barba y por la pretensión de procedir los acontecimientos.
Un manifiesto es una comunicación hecha al mundo entero, en la que no hay más pretensión que el descubrimiento de los medios para curar instantáneamente la sífilis política, astronómica, artística, parlamentaria, agronómica y literaria.
La vida es demasiado corta para dar satisfacción al rencor
No hay ninguna satisfacción en ahorcar a un hombre que no se oponga a ello.