No admitir corrección ni consejo sobre la propia obra es pedantería.
En la corrección cuida mucho de no ruborizar ni humillar a tus alumnas.
La sociedad simplemente se ha convertido en la nueva divinidad ante la cual se protesta y se pide reparación si no satisface las expectativas que ha creado.
Considero que el barco tiene tres momentos: el nacimiento en el astillero, la vida activa en las aguas y la muerte en el cementerio de barcos. Como los seres humanos los barcos pasan por tres etapas esplendor, reparación y cementerio.
En la epopeya hay que mostrar, hasta en los rasgos del personaje, el destino que le aguarda, como se prevé el sacrificio hasta en el arreglo de las flores que servirán de corona a las víctimas.
Si hay cosas que pueden existir o no existir, es necesario que esté determinado un tiempo máximo para su existencia y su inexistencia; quiero decir un tiempo durante el cual es posible que la cosa exista con arreglo a cualquier forma de predicación, verbigracia: hombre, blanco, de tres codos u otra cualquiera de las cosas de este tipo.
La ciencia moderna aún no ha producido un medicamento tranquilizador tan eficaz como lo son unas pocas palabras bondadosas.
Ni con lisonja, ni con la mentira, ni con el alboroto se ayuda verdaderamente a una obra justa.
Kazan es el el mejor director con el que he trabajado. La mayoría de los actores no recibe ninguna ayuda de los directores. ayuda emocional, si estás jugando una parte emocional. Kazan es el único que conozco que realmente les da ayuda.
Mi padre siempre me amparó por desgraciado y me tuvo un sitio en su corazón.
Mas la conciencia me asegura, es buena escolta que hace al hombre franco bajo el amparo de saberse pura
Las preocupaciones son elixir de vida y también panacea contra el aburrimiento.
Debemos rechazar el concepto subdesarrollado del desarrollo que convertía el crecimiento tecno-industrial en la panacea de todo desarrollo antropo-social, y renunciar a la idea mitológica de un progreso irresistible acrecentándose hasta el infinito
Su hermano se acercó a la ventana y, mientras contemplaba a aquellos cientos de personas que trajinaban o deambulaban a lo lejos, reparó en que todos -los niños pequeños, los niños no tan pequeños, los padres, los abuelos, los tíos, los hombres que vivían en las calles y que no parecían tener familia- llevaban la misma ropa: un pijama gris de rayas y una gorra gris de rayas.
Lo más grande va sin reparo con lo más pequeño. Lo mediocre va solo
Si no fuera un músico, sería una psicóloga. Ya estuve totalmente sumergida en la psicología, esto llegó a ser una droga para mí, llegué casi a ser tan adicta a aquello como fui a la música. (Shift Magazinne - mayo 1997).
Nuestra droga es el teatro. Deberíamos asistir a una cura de desintoxicación, pero no queremos.
Debemos rechazar el concepto subdesarrollado del desarrollo que convertía el crecimiento tecno-industrial en la panacea de todo desarrollo antropo-social, y renunciar a la idea mitológica de un progreso irresistible acrecentándose hasta el infinito
Las preocupaciones son elixir de vida y también panacea contra el aburrimiento.