La adulación, meretriz del vicio, debe quedar fuera de la amistad.
Nada existe sin una causa; y a la causa original de este universo cualquiera que sea la llamamos Dios y piadosamente le atribuimos todo tipo de perfección.
La felicidad siempre prende de un hilo. Por que si es verídica, cualquiera trota a apoderarse de ella.