El fútbol que me gusta es el que me enseñaron como jugador del Barça
Un día, Valero Rivera, un buen amigo, me dijo algo que nunca he olvidado. Me comentó que el Barça nos hace buenos a todos. Vive la vida dando gracias a esta institución, me aconsejó
No se nace mujer: llega una a serlo. Ningún destino biológico, físico o económico define la figura que reviste en el seno de la sociedad la hembra humana; la civilización en conjunto es quien elabora ese producto intermedio entre el macho y el castrado al que se califica como femenino.
El cristianismo le dio al erotismo su sabor de pecado y leyenda cuando dotó a la hembra humana de un alma
No soy ruiseñor, sino urraca de grito agrio que se oculta en el fondo de los bosques para no ser oída sino por ella misma.
Hada fiel que mi dicha con sus hechizos forja, es moneda en mi alforja y en mi ruleta es ficha.
Era una flor solitaria, mariposa gozosa te posaste ahí; después el polen de otra flor mas fragante llamó, y la mariposa voló
Una mariposa roja como la sangre se le posó, cual un pétalo de rosa, sobre las rodillas y, mientras la miraba, sus ojos se llenaron de lágrimas. No era sólo la belleza del insecto lo que aceleraba los latidos de su corazón. Era su misma existencia, y el enigma de su existencia. La dominaba un ansia de adoración, pero no sabía por qué.
¡No, no, señorita Lucy! Espero que prescinda pronto de su Baedeker. Sólo enseña los lugares superficialmente. Por lo que se refiere a la verdadera Italia, no la ha visto ni en sueños. La verdadera Italia se descubre solamente con paciente observación.
Lo peor fue limpiar las arañas de cristal. La semana pasada, la señorita Caroline le hizo limpiar cada maldita lágrima. Disculpe mi lenguaje, doctor. Pero esas arañas habría que echarlas abajo.
De la Sota es más peligroso que piraña de inodoro.
Entramos en la historia del Barça
Sólo entrenaría al Barça si mis hijos lo necesitaran para vivir
Soy una prostituta musical.
Llegando a ser anarquistas, le declaramos la guerra al amontonamiento de mentiras, astucia, explotación, depravación, vicio. La declaramos a esa manera de pensar, obrar. El gobernado, el engañado, el explotado, la prostituta lastiman, ante todo, nuestros sentimientos de igualdad. En nombre de esa igualdad, no queremos ni prostituta, ni explotados, ni engañados, ni gobernados
Ningún hombre ha dado gratuitamente parte de su libertad propia con solo la mira del bien público: esta quimera no existe sino en las novelas. Cada uno de nosotros querría, si fuese posible, que no le ligasen los pactos, que ligan á los otros. cualquiera hombre se hace centro de todas las combinaciones del globo.
Lo que yo sé, cualquiera lo puede saber; pero mi corazón lo tengo sólo yo.