Dios crea cada margarita separadamente, pero nunca se cansa de crearlas. Puede ser que Él tenga el apetito eterno de la infancia. Porque nosotros hemos pecado y envejecemos, pero nuestro Padre es más joven que nosotros.
Mordemos algunas masas y observamos sin mucho entusiasmo el tubo de dentífrico que nos han obsequiado; es como si margarita me adivinara el pensamiento, porque, apenas nos miramos a los ojos, sonreímos.
Desea siempre y pide que en ti se cumpla perfectamente la voluntad divina
El misterio es otro nombre para nuestra ignorancia; si fuéramos omniscientes todo sería perfectamente claro.
El liderazgo no tiene que ver con la excelencia de tu trabajo y de tu comportamiento. Como ya he apuntado, se trata de realizar magníficamente tu trabajo en el puesto en que te encuentres.
A la desgracia hay que enfrentarse con amor: él nos consolará y nos devolverá la alegría. El amor es el mejor remedio. En los pliegues del infortunio se esconde la felicidad, como el diamante en la grieta de la mina. Dejémonos instruir por la sabiduría del amor.
Bordoneaba la marea de sus cabellos en hilas de diamante musical.