Al mesmo gobernador que nos manda en lo presente, a ver si con mi aguardiente nos gobernaba mejor.
También tenía, y eso me encantaba, unos zapatos de tacón alto. Debajo de sus zapatos se leía lo siguiente: No olvides, querido esposo, mi consejo, y evita bares, aguardiente y vino añejo. En tu casa nunca dejes de cenar, y ama a tu mujercita, que así te ha de durar.
Roza el hilo de la caña de pescar la luna en verano.
El gobernante es, por lo común -salvo aquellos excepcionalísimos que aparecen nimbados por la aureola de la historia y que son en número muy reducido-, un hombre débil, entregado al oleaje de las pasiones populares, y muchas veces sin fortaleza para empuñar firmemente la caña del timón y conducir la nave al puerto de salvación.
Es el fracaso lo que torna el hueso en piedra; el cartílago en músculo, lo que hace a los hombres invencibles.
Y al otro lado de la noche, mi alma se enfrenta al horizonte, y abre las alas, cruza las aguas, llega al camino que te esconde, hoy me haces falta amor, de carne y hueso me haces falta amor.
Me gusta el ballet. Es teatro (...) Hice una especie de ballet simulado y sabía que por entonces introducir una pizca de ballet en el rock'n'roll era algo intolerable. (...) Pero pensé: 'Cantaré mis canciones con un tutú puesto, no me importa'; porque, básicamente, era una manera de indignar y escandalizar.
Aquí, colgado en el bosque. El mundo va haciendo el tiempo: su corteza se arruga como piel de elefante: sobre la piel, gusanillos y gusanillos. Los gusanillos van haciendo el tiempo: es su espíritu el que se encoge como una uva que se seca. Amor, odio, risa. He perdido la medida: ya no soy un hombre: soy un muerto.
He visto mucha pasta y mucha necesidad. He visto sitio donde las canas salen solo de entrar
Veo un muro gris, un serio muro gris en el que el sol viene a pegarse como una estampilla la mitad del año, como una araña achatada, como una pasta amarilla que a la tarde se envuelve apergaminada hacia arriba. Veo también una pequeña ventana y en ella una cabeza enmarañada, sin peinarse y sin cuerpo, desnivelada al filo de una batiente abierta, con la mirada puesta lejos como hacia adentro.
Muddy Waters siguió tocando poderosamente hasta el día que murió. John Lee Hooker aun rockea como un hijo de puta, y es más heavy metal que cualquiera de estos chicos nuevos. Si lo que queres es heavy metal, habla con él y escúchalo tocar
El black metal es tan extremo que no todo el mundo puede entrar en él. No es ningún entretenimiento divertido de niños tontos para después del colegio.
El té carece de la arrogancia del vino, del individualismo consciente del café, de la inocencia sonriente del cacao
Yo diría que la revolución cubana se metió entre cuero y carne en los socialistas chilenos, incluso antes del triunfo.
Y terminé siendo mi nombre. Es suficiente ver en el cuero de mis valijas las iniciales G.H., heme ahí. De los otros tampoco exigía más que la primera cobertura de las iniciales de los nombres.
Únicamente compra aquellas acciones que puedas mantener en tu portafolio despreocupadamente, así el mercado lo cerrarán por 10 años
Son hechos los poetas de una masa dulce, suave, correosa y tierna, y amiga de holgar en casa ajena.
El problema es que el entorno político moderno ha comenzado a actuar con la irresponsabilidad propia del arte, reduciendo la vida a un concierto absolutamente ficticio; ha transformado la sociedad en un teatro y al pueblo en una masa de espectadores...
Pero, ¿Qué importancia puede tener esto para el creador, si cuando una piedra cae del cielo, lo mismo aplasta sobre la tierra a un grano de maíz que a un hombre que es todo razón de ser?
Sola yo, amor, y vos quién sabe dónde; tu recuerdo me mece como al maíz el viento y te traigo en el tiempo, recorro los caminos, me río a carcajadas y somos los dos juntos otra vez, junto al agua.
Amo al que no retiene para si una gota de espíritu.
Cuando una nación está en crisis, el FMI toma ventaja y le exprime la última gota de sangre. Prenden fuego, hasta que finalmente la caldera explota. Han condenado pueblos a la muerte. No les preocupa si la gente vive o muere. Las políticas socavan la democracia (...) es un poco como la Edad Media o las Guerras del Opio.
La brisa viene fresca y perfumada, no sé qué pasa en mí, la noche tiene para mi corazón todas las lágrimas, y yo siento un vacío sobre el pecho y una paz infinita sobre el alma.
Las voces de la brisa dirán tu nombre como un rumor. Y en el jardín del alma renacerá una flor, y temblarán las manos al presentir tu amor.