La R resonante no llegó deliberadamente. Se originó por sí misma porque en ese nivel profundo cantas automáticamente de esa forma. No soy un músico en el sentido real. No sé nada de instrumentos. Pero llevo adelante nuestra música con mi voz y mis letras de buena manera. Es una cuestión de ilustración, timbre y fonética. No queremos - por todos los cielos- crear un estilo.
La música es un timbre de alarma para mi, me despierto al mundo.
En mi primera infancia llevaba faldas y tenía el pelo largo y rizado respondió con tono de duda. Pero, ahora que lo pregunta, me parece que un día me quitaron las faldas, me pusieron pantalones y me cortaron el pelo.
En ciertos momentos, las palabras no significan nada, son el tono en el cual se pronuncian lo que importa.
El intercambio entre culturas diferentes no puede ser visto como una amenaza, cuando es algo amigable. Pero creo que la insatisfacción con la arquitectura general a menudo depende de la calidad del liderazgo.
Si se incrementa la duración normal de una secuencia, primero te aburres, pero si la incrementas aún más, crece el interés. Y si, incluso, la incrementas más, surge una nueva calidad e intensidad.
Si queremos comprender los desastres pasados, condición previa indispensable para cualquier intento de impedir que se repitan, lo que debemos hacer es acudir a quienes cometieron esos actos: ¿Por qué hicieron esas cosas? ¿Cuál es el mecanismo que engendra el horror? ¿Cómo puede convertirse un hombre corriente en un verdugo de masas?
El hombre, por lo menos, es música; un tema magnífico que convierte también en música su vastísimo acompañamiento, su matriz de tormentas y estrellas. El hombre mismo en su condición es eternamente una belleza en la forma eterna de las cosas.
Me gusta el ballet. Es teatro (...) Hice una especie de ballet simulado y sabía que por entonces introducir una pizca de ballet en el rock'n'roll era algo intolerable. (...) Pero pensé: 'Cantaré mis canciones con un tutú puesto, no me importa'; porque, básicamente, era una manera de indignar y escandalizar.
Las aves al pasar le dicen: ¿No amas? Amar es tener alas. Las flores que pisa le preguntan: ¿No amas? Amor es el perfume de las almas. Y ella pasa indiferente viendo con sus pupilas de acero negro, frías e impenetrables, las alas del pájaro, el cáliz de la flor y el corazón de los poetas.
Las fuerzas armadas son la armadura de acero en la edificación de la nación.
El té carece de la arrogancia del vino, del individualismo consciente del café, de la inocencia sonriente del cacao
Hoy no hay guita ni de asalto y el puchero está tan alto que hay que usar el trampolín.
Al fin y al cabo, ¿qué es la guita? La guita no tiene dueño y pasa de mano en mano. Para mí es un asunto fundamental hasta que se firma el contrato. Después se acaba el tema del dinero y lo único que me importa es pelear de tal manera que nunca pueda sentir vergüenza de mí mismo