Si el boli y yo juntamos en un folio y nos lo hacemos, no nos llamen a casa, no abriremos. Llevamos bonita relacion, puesto que el me conduce al orgasmo y yo le conduzco a la perversion
Así como en la pluma y en la tinta el alto con el bajo estilo existe, en folio o mármol, rica o vil se viste la forma, según quien la talla o pinta.
Un rostro sin arrugas es un pliego de papel en el que no hay nada escrito.
Nunca jamás una carta a nadie, un mensaje, un retrato, ni la más leve esperanza. Siempre, a través de los años, el mismo silencio, la misma espera sin fin. Tan sólo aquel airoso caballo negro y aquella alegre yegua blanca que, al caer la tarde, solían mirar el castillo desde un promontorio, para enseguida escapar muy junto galopando como alma que lleva el diablo y sacudiendo sin cesar las crines.
Una carta es un soliloquio, pero una carta con postdata es ya una conversación
Los hombres construyen puentes y tienden vías férreas a través de desiertos, y, no obstante, sostienen con éxito que coser un botón es tarea superior a ellos.
En lugar de preparar sólo el intelecto y la memoria, debemos considerar también el desarrollo de la voluntad, demostrado en la iniciativa y la acción, ya que nuestra tarea principal.
Oportunidad significa dedicación, trabajo, esfuerzo, responsabilidad, que tiene que cumplir cada uno dentro de la función que le corresponde
Hablando con propiedad, la imaginación, ¿Para qué sirve? ¿No es ella también, y ella en primer lugar, un objeto sin función aparente incrustado en la mente? Son los objetos extraños los que le crean una función...
Una de las cosas esperanzadoras que he descubierto es que casi todas las guerras que han comenzado en los últimos 50 años han sido resultado de las mentiras de los medios de prensa (...) ¿Qué significa esto? Bueno, significa que básicamente a los pueblos no les gustan las guerras
No, no. Son sólo cuatro años más. Con eso es suficiente, a ver si mañana la prensa dice que me quiero quedar ocho años más
Me gustaría disculparme, retractarme y fustigarme a mí mismo públicamente hasta obtener el perdón de las personas a las que de manera involuntaria hubiese o hubiera podido ofender a través de mi personaje Torrente, un ser despreciable, mezquino, mal cristiano, mala persona, guarro, zafio y grasiento, con el que, insisto, una vez más, no comparto ninguna de sus opiniones o visiones del mundo.
Cuando dibujo a un personaje corriendo, por regla general va de izquierda a derecha, en virtud de esta sencilla regla; y además, esto corresponde a una costumbre del ojo, que sigue el movimiento y que lo acentúa; de izquierda a derecha la velocidad parece mayor que no de derecha a izquierda.
He leído con profunda emoción el libro y su documentación sobrecogedora. No puedo describir el sentimiento de aversión y odio que embarga mi corazón al leer estos relatos de degradación humana y crueldad abominable. El silencio solo serviría para fomentar la indiferencia moral del mundo, ustedes han cumplido con su deber al publicar este libro y sacar a la luz pública estos hechos
Ninguna escuela de arte conocida había alentado la creación de este terrible objeto, pero cientos e incluso miles de años parecían estar marcados sobre su oscura y verdosa superficie de piedra cuya identificación resultaba imposible.
Como todos, pierdo mucho más que lo que gano. Entonces esa identificación del ganador de turno con los valores es una trampa, una gran trampa.
Pero el hecho de que cada hombre económico, en cualquier país, acepte cambiar sus bienes por pequeños discos metálicos aparentemente carentes de utilidad como tales, o por documentos que los representen, es un procedimiento tan opuesto al curso normal de los acontecimientos que no puede parecernos sorprendente que hasta un pensador tan distinguido como Savigny lo encuentre claramente misterioso.
Es así que coincidieron en que Marcos tenía dinero. Tras el acuerdo de Bretton Woods empezó a comprar oro de Fort Knox. Tres mil toneladas, a continuación, 4.000 toneladas. Tengo documentos de las siguientes: 7.000 toneladas. Marcos era tan inteligente. Lo tenía todo. Es curioso, los Estados Unidos no lo entiendo.
Me gusta el ballet. Es teatro (...) Hice una especie de ballet simulado y sabía que por entonces introducir una pizca de ballet en el rock'n'roll era algo intolerable. (...) Pero pensé: 'Cantaré mis canciones con un tutú puesto, no me importa'; porque, básicamente, era una manera de indignar y escandalizar.
¿Sabes? Tiene gracia, todas las furcias con las que hablo dicen que es mejor que trabajar de camarera, caray, trabajar de camarera debe de ser el oficio más jodido de este mundo.
Yo no escribo para el orgulloso aparte de la luna que está bramando en estas páginas de rocío marino ni para los muertos imponentes con sus ruiseñores y salmos sino para los amantes, cuyos brazos rodean las penas de todos los tiempos, quienes no me pagan con alabanzas ni monedas ni prestan atención a mi oficio o arte.
El té carece de la arrogancia del vino, del individualismo consciente del café, de la inocencia sonriente del cacao