El gesto del profesor valió más que la propia nota de diez que le dio a mi redacción. El gesto del profesor me daba una confianza aún obviamente desconfiada de que era posible trabajar y producir. De que era posible confiar en mí, pero que sería tan equivocado confiar más allá de los límites como era en ese momento equivocado no confiar.
No es la contaminación la que esta dañando el ambiente. Son las impurezas en nuestro aire y en nuestra agua las que lo están haciendo. Porque es tonta: obviamente las impurezas son contaminación.
Los símbolos son signos sensibles, impresiones últimas, indivisibles y sobre todo involuntarias, que poseen una significación determinada. Un símbolo es un rasgo de la realidad que, para un hombre con sus sentidos alerta, designa inmediata y evidentemente algo que no puede comunicarse por medio del intelecto.
La lengua es un ready made listo para usar. Los usuarios de la lengua no la inventan. La encuentran o intercambian algunos de sus elementos. Una afirmación así merece ser examinada evidentemente el lenguaje preexiste a nosotros, pero no se encuentra ante nosotros como un objeto que deberíamos utilizar. Nos engloba, nos sobrepasa. Vivimos en él. Intercambiando algunos de estos elementos
Tenía capacidad para sorprender, como todos los imbéciles mayúsculos, y por supuesto para irritar de nuevo en un solo segundo.
Cuando el impulso de jugar repentinamente invade a un adulto, esto no significa recaída en la infancia. por supuesto jugar siempre supone una liberación. Al jugar los niños, rodeados de un mundo de gigantes, crean uno pequeño que es el adecuado para ellos; en cambio el adulto, rodeado por la amenaza de lo real, le quita horror al mundo haciendo de él una copia reducida.
Mucha gente me pregunta si sentí a Dios en el espacio. Y lo cierto es que no. El espacio es un lugar silencioso, oscuro, estéril, muerto. En cambio, cuando miras a la Tierra, ves la complejidad de la vida. Si Dios existe, desde luego está en la Tierra, no en el espacio.
Me gusta mucho el sonido de las palabras: oírlas, percibirlas, volverlas a nombrar, repetírmelas hasta que me las aprendo y capto su sonido. Podría decir que la música del idioma es lo que me atrae más, en este caso es a partir de la misma escritura, no son accidentes externos, que desde luego pueden influir, pero no fundamentalmente.
La memoria parece grande por lo que muestra en recuerdos; lo es mucho más por lo que ciertamente esconde.
Es indudable que el ser libre puede significar libertad para morir de hambre... El vagabundo que carece de dinero y que vive precariamente gracias a una constante improvisación es ciertamente más libre que el soldado que cumple el servicio militar forzoso, dotado de seguridad y relativamente bienestar.
Vivimos en un mundo de aterradores descontados: se da por descontado que una persona se comportará así, por descontado que le interesará aquello. Nadie piensa en los descontados. ¿No es sorprendente? En la sociedad de la información, nadie piensa. Esperábamos desterrar el papel pero, en realidad, desterramos el pensamiento.
El cáncer aumenta exponencialmente con la edad y al vivir más, lógicamente tiene que haber más cáncer. No somos máquinas perfectas, la célula comete errores, esos errores se van acumulando y puede salir un cáncer.
La radio continuará atrayendo mucho público, depende de quién esté detrás del micrófono, si pones a cuatro carcas pues lógicamente no te sirve para nada
La invasión cultural, indiscutiblemente enajenante, realizada discreta o abiertamente, es siempre una violencia en cuanto violenta al ser de la cultura invadida, que o se ve amenazada o definitivamente pierde su originalidad.
Cuando las computadoras igualen la capacidad de cálculo del cerebro humano, necesariamente lo superarán.
La libertad individual es poder individual, y como el poder de una comunidad es una masa compuesta de los poderes individuales, la nación que goza de una libertad más amplia necesariamente ha de ser en proporción a su número la nación más poderosa.
El iPad es un nuevo medio con enormes posibilidades para el dibujo. Y, sobre todo permite algo nuevo: enviar inmediatamente lo que uno hace a sus amigos, sin tener -comenta jocoso- obligatoriamente que pasar a través de Sotheby's [una casa de subastas].
Conviene subrayar que la crisis de la Iglesia como aparato ideológico capitalista, no significa obligatoriamente crisis de la fe cristiana. En ciertos casos puede suponer, por el contrario, una especie de florecimiento de esa fe.
Somos inquebrantables, dejarles bombardear, la OTAN será forzosamente vencida, estamos decididos a no cambiar nada en nuestro país a no ser por nuestra propia voluntad y no por la de sus aviones.
La democracia es una farsa de la que se ha servido la masonería, para hacer creer a una mayoría confundida y desorientada que se está haciendo su voluntad y que ésta es forzosamente buena. Lo real es que los principios de la democracia liberal son falsos e inaplicables en sí mismos
El concepto de justicia social es por fuerza un concepto vacío y carente de significado, porque en él no hay ninguna voluntad que pueda determinar los ingresos relativos de las distintas personas, o evitar el hecho de que dependan en parte de la casualidad.
..., en la sociedad burguesa, el Estado ha de ser por fuerza un Estado de clase.
Me preocupa mucho el fracaso, no sé si es por vanidad, por necesidad de afecto o por las dos cosas.
Porque cuando los hombres comparan el beneficio de la injusticia por ellos cometida con el daño que se derivará de la pena, por necesidad natural escogen lo que les parece mejor para ellos.
Que el tener ganancias es reprochable es un concepto socialista. Yo considero que lo verdaderamente reprochable es tener pérdidas
Las grandes personas, que son las buenas, son ante todo pródigas, y no se preocupan mucho de sus expansiones. Hay que reír y llorar, amar, trabajar, gozar y sufrir; en fin, vibrar todo lo que se pueda y en todos los sentidos. ¿No consiste en esto lo verdaderamente humano?
Y volamos fuera de este mundo por un rato, me senti seguro y libre como el pensamiento como para no volver.
Es seguro que la distancia disminuye la fuerza de toda idea y que el acercamiento a cualquier objeto, aunque no se manifieste a los sentidos, opera sobre la mente con un influjo que imita al de una impresión inmediata.
En ese mismo momento, cuando en verdad podíamos decir: Vano es el socorro del hombre, quiso Dios, para nuestra grande y dulcísima sorpresa, abatir la furia del mal, y al declinar la malignidad de éste, y aunque aún había un número infinito de enfermos, cada vez fueron muriendo menos.
Los valores que en verdad se poseen no es menester exhibirlos: se evidencian solos.