El suicidio sólo debe mirarse como una debilidad del hombre, porque indudablemente es más fácil morir que soportar sin tregua una vida llena de amarguras.
Somos seres de perversidad inmensa cada uno de nostros; villanos para quienes no existe más Dios que sus deseos, más leyes que los límites de su resistencia, más cuidados que sus placeres; sin principios, desenfrenados, disolutos, ateos. indudablemente existen muy pocos excesos que no cometamos.
Quiero generar emociones e historias que no necesariamente son una autobiografía, por lo que busco que la gente le dé su propia interpretación a las letras.
La corrupción de una cosa corresponde necesariamente a la genereción de otra