Odiar es un despilfarro de corazón, y el corazón es nuestro mayor tesoro.
Odiar es un despilfarro del corazón, y el corazón es nuestro mayor tesoro.
No existía más que la dignidad ultrajada, la libertad perdida, la dilapidación entronizada, la esclavitud constituida.
Las pasiones engendran a menudo otras que son sus contrarias: la avaricia produce a veces la prodigalidad, y la prodigalidad la avaricia; a menudo somos firmes por ser débiles, y audaces por cobardía.
La prodigalidad semeja a la higuera que crece en una roca; sus frutos suelen comérselos los ladrones más que los hombres de bien.
Pues no hay idea de todo lo que desperdiciamos y dejamos abandonado a lo largo de veinticuatro horas, y que puede servir otra vez aunque sea como materia prima. Y el desperdicio es también una inmoralidad.
Desear ser otra persona es un desperdicio de la persona que eres
Pensamiento y estudio son igualmente necesarios para la felicidad de un país y para la vida de una ciudad. En el primero previenen las inquietantes sensaciones de indolencia y permiten el placer sublime de crear para la belleza; en la segunda, hacen que la disipación no sea objeto de necesidad y, consecuentemente, de interés.
Virtud y sabor son casi lo mismo, porque la virtud es poco más que un gusto activo y el más delicado afecto de cada uno se combina en el amor verdadero. ¿Cómo es posible entonces que busquemos amor en las grandes ciudades, donde el egoísmo, la disipación y la insinceridad ocupan el lugar de la ternura, la sencillez y la verdad?
La historia de las naciones nos enseña cómo la fuente y el arroyo han contribuido directamente al progreso del hombre más que el océano, los montes y toda otra parte del gran cuerpo del planeta que habitamos. Costumbres, religiones, estado social, dependen, sobre todo, de la abundancia de aguas corrientes.
Dios es día y noche, invierno y verano, guerra y paz, abundancia y hambre.
Si el traductor no copia ni restituye un original es porque éste sobrevive y se transforma. La traducción será en realidad un momento de su propio crecimiento, él se completará en ella creciendo. (...) Y si el original reclama un complemento es que originariamente no estaba allí sin carencias, lleno, completo, total, idéntico a sí mismo.
Toda idea es copia de alguna impresión o sentimento precedente, y donde no podemos encontrar impresión alguna, podemos estar seguros de que no hay idea.
Poder, en el mundo de Case, significaba poder empresarial. Los zaibatsu, las multinacionales que determinaban el rumbo de la historia humana, habían superado las viejas barreras. Vistas como organismos, habían conseguido una especie de inmortalidad.
Tu cuerpo es lo desnudo que hay en mí, toda el agua que va rumbo a tus cántaros...