Ségolène representa el ímpetu personal, la frescura de ánimo y el optimismo, la determinación de presidir haciéndose acompañar, la vocación de dirigir antes que la de mandar; como hemos hecho en España.
Nosotros los alemanes estamos inmunizados contra la debilidad y el abatimiento; y así, las adversidades de la guerra sólo contribuirán a incrementar nuestra fuerza y resolución, y a darnos una actividad combativa que nos permita superar todas las dificultades y obstáculos con ímpetu revolucionario.
En tus bucles morenos entrelazo quedamente los preciosos diamantes de mis versos más puros, y en la oscura fuente de tus ojos luminosos ávido arrojo mi enamorado corazón.
¿Quién abrió una ruta por el mar virgen y fuera del alcance de los desgraciados mortales, quién exiló hacia las olas a los piadosos hijos de la tierra firme y los arrojó al voraz piélago, con audaz inventiva?
...en la naturaleza de la poesía borgeana hay inteligencia y también valentía y desesperanza, es decir lo único que incita a la reflexión y que mantiene viva una poesía.
Las preguntas son éstas: ¿Quién eres? ¿Qué has querido de verdad? ¿Qué has sabido de verdad? ¿A qué has sido fiel o infiel? ¿Con qué y con quién te has comportado con valentía o con cobardía? Estas son las preguntas. Uno responde como puede, diciendo la verdad o mintiendo: eso no importa. Lo que sí importa es que uno al final responde con su vida entera.
La audacia se adquiere conociendo al mundo, y la discreción conociendo al hombre.
La cama es el único lugar donde Faunia muestra cierta astucia, Nathan. En la cama una astucia física espontánea juega el papel principal, y una audacia transgresora juega el papel secundario. En la cama nada escapa a la atención de Faunia. Su carne tiene ojos, su carne lo ve todo. En la cama es un ser poderoso, coherente y unificado cuyo placer consiste en rebasar los límites.
El programa sigue siendo este: combatir. Para nosotros los fascistas, la vida es un combate continuo e incesante, que aceptamos con una gran desenvoltura, con un gran valor. Con la intrepidez necesaria
Lo característico del momento es que el alma vulgar, sabiéndose vulgar, tiene el denuedo de afirmar el derecho de la vulgaridad y lo impone donde quiera... Quien no sea como todo el mundo, quien no piense como todo el mundo, corre el riesgo de ser eliminado
¡Qué excelente caballo pierden por falta de destreza y denuedo para manejarlo!
El brío del texto (sin el cual en suma no hay texto) sería su voluntad de goce: allí mismo donde excede la demanda, sobrepasa el murmullo y trata de desbordar, de forzar la liberación de los adjetivos que son las puertas del lenguaje por donde lo ideológico y lo imaginario penetran en grandes oleadas.
Te quiero. Te quiero por tu bravura y tu tenacidad, y tu brío y tu implacable dureza. ¿Cuánto te quiero? Tanto que, hace un momento, hubiera ultrajado la hospitalidad de la casa que nos ha acogido a mi familia y a mí, hubiera olvidado la esposa más buena que jamás pueda tener un hombre...
El esfuerzo para comprender el universo es una de las pocas cosas que eleva la vida humana por encima del nivel de la farsa y le imprime algo de la elevación de la tragedia.
Todo el mal reside en el hecho de que yo te quiero y tú no me quieres. Me esfuerzo por encontrar el significado de esta condena, de interpretarla y justificarla.
... toda la certeza de los profetas estriba en estas tres cosas; 1a en una imaginación viva y precisa; 2a en un signo, 3a y, final y principalmente, en un ánimo inclinado a lo justo y a lo bueno.
Tu estado de ánimo es tu destino.
Entre todos los animales, los Hombres son los menos aptos para vivir en rebaño. Si fueran apiñados como las ovejas perecerían en corto tiempo. El aliento del Hombre es fatal para sus semejantes.
Catalina sabía el argumento de la sábana rota por amor, me soplaba la letra con su aliento y nos iba surgiendo esta canción.
Quizás ver al presente en colores más oscuros de lo que tiene realmente es un deber; porque de ésta visión puede brotar una lucha con más determinación para mejorar las cosas.
La determinación de sí mismo sigue siendo dependiente del otro: es simultáneamente determinación por el otro y pasión: el amante se deja determinar por su amor.
La capacidad de imaginar es la parte más grande de lo que vosotros denomináis inteligencia. Creéis que la capacidad de imaginar no es más que una etapa útil en el camino para conseguir la resolución de un problema, o para hacer que algo ocurra. Pero imaginario es lo que hace que ese algo ocurra.
Es preciso que tú y yo tomemos la resolución de no faltar nunca a la oración diaria. Digo: diaria, hijas mías, pero si pudiese, diría: no la dejemos nunca
La vida se extingue allí donde existe el empeño de borrar las diferencias y las particularidades por la vía de la violencia
Nuestros problemas se deben a un apego apasionado a las cosas y a deseo que nunca se satisfacen por completo, entonces generan aún más angustia. Percibimos a las cosas como entidades permanentes. En el empeño de conseguir estos objetos de nuestro deseo, empleamos la agresión y la competencia como herramientas supuestamente eficaces, y nos destruimos cada vez más en el proceso.
Estar celoso es el súmmum del egoísmo, es el amor propio en defecto, es la irritación de una falsa vanidad.
Puedes romper con tus padres, con tus maridos, pero no puedes romper con tus cachorros, y eso te deja inerme entre sus manos, y causa cierta molesta irritación
Los tres consejos a los arquitectos, el plano, el volumen, la superficie, provocaron enojo en la profesión, me juzgaron grosero, pero yo recordaba algo fundamental.
Ralf se enojó porque según él no me preocupe luego de su accidente en Indianápolis... ¿Qué le iba a decir? ¿Te duele? ¿Chocaste?
Porque aquí y en todas partes hay... Pibes en el balcón, también hay pibes en un cajón, y hay mucha rabia suelta y angustia nena y hay mucha, mucha desesperación
De tantas amenazas ofendidos, ya con rabia y furor llegan a asirse, con piernas y con brazos atrevidos, queriendo en fiera lucha preferirse; ya con desnudas manos desasidos, con tanta prisa llegan a herirse, que no el granizo de la nube espesa con tanta furia baja y tanta priesa.
Yo inicie la banda. Yo la disolví. Es así de sencillo. Mi vida con Los Beatles se había convertido en una trampa, en una cinta continua.. Cuando finalmente tuve las agallas de decirle a los otros tres que, entre comillas, quería el divorcio, comprendieron que lo decía en serio; a diferencia de las anteriores amenazas de Ringo y George de marcharse.
...e imaginé a otro hombre con las falanges rozando el suelo y respirando por medio de agallas eléctricas que le insuflaban aire en los pulmones muertos.
Los gobierno de Europa (...) tratan de dirigir contra la clase conocida como especuladores la indignación popular que es consecuencia obvia de sus viciosos procedimientos
Y todos los abusos tienen algo en común: los perpetradores han asumido que no le tienen miedo a la indignación pública, y que muy pocas personas se enterarán de sus fechorías.
Nos place la franqueza en aquellos que nos quieren bien. La franqueza de los demás se llama insolencia
Un estado donde queden impunes la insolencia y la libertad de hacerlo todo, termina por hundirse en el abismo.
Y cuando la imprudencia y la delación pusieron alguna vez al indio en la alternativa de batirse a muerte o entregarse, él no vaciló jamás en jugar serena y valientemente su vida, arremetiendo con tal pujanza y furia que todo que todo cedía a su paso; y siempre supo escapar dejando tras sí la admiración y la muerte.
Era un animal hermoso, una obra maestra de gallardía que ni el pensamiento era capaz de reproducir.
También hay muchas diferencias entre unos animales otros. Por ejemplo: hay algunos que salen de un huevo y otros que salen de su mamá. Los que salen de su mamá se llaman mamíferos (pues si salieran de su papá se llamarían papíferos). Y los que salen del huevo se llaman pollitos.
Una gallina -dijo Butler- es simplemente el modo en que un huevo hace otro huevo. Es una de las verdades más profundas de la biología y nunca ha sido mejor dicha.
No tenemos bastante fuerza para seguir todas las indicaciones de nuestra razón.
Al principio, cuando un hombre está sometido a la presión de una fuerza superior...Totalmente sometido...Llega a un límite en el que todo lo que odia se convierte en objeto de un culto, pero a la vez se niega a reconocerlo. Es muy desagradable. Entonces, la única solución es situarse más cerca que nadie del centro de esa fuerza y allí encuentra el calor y el estímulo.
El hígado es la víctima de la envidia. No pocas veces lo es también el corazón
Sus alcoholes te removían cualquier mancha en el alma. Tenías reacciones al primer sorbo: la boca tenía vida propia, un brazo se estiraba por sí mismo, el hígado te reclamaba a gritos en el oído, un ojo parpadeaba cinco veces seguida.