Los héroes pasan por nuestro lado sin que reparemos en ellos. Se sientan en la terraza de un bar, se sujetan a la barra del metro o hacen la cola en la oficina del paro, como tantos.
No nos es tan querido lo duradero, inmóvil: piedra preciosa con un fuego frío, pesada barra de oro refulgente; y las mismas estrellas extrañas, alejadas, no parecen iguales a nosotros, seres transitorios, pues la hondura del alma no la alcanzan.
Nadie tiene en Colombia la autoridad de cerrar con candado el camino hacia la paz
Si bien nunca es seguro afirmar que el futuro de la ciencia física no tiene maravillas por descubrir aún más sorprendentes que las del pasado, parece probable que la mayoría de los grandes principios subyacentes han sido ya firmemente establecidos y que los avances hay que buscarlos principalmente en la aplicación rigurosa de estos principios a todos los fenómenos que están bajo nuestra atención
Alcanzó la sabiduría quien supo morir tan seguro como nació