Bajo el verdor con un poco de pan, vino, el libro de un poeta, y tú cantando a mi lado en el desierto, ¡el desierto me sería un paraíso!
Nací en el desierto de Somalia, no sé la edad que tengo, lo único que sé es que cada día es nuevo. ¿33 años? ¿36 años? ¡qué más da! en el desierto no hay papeles ni falta que hacen. El desierto fue mi hogar durante toda mi infancia, yo pastoreaba el rebaño de camellos y cabras de mi padre
Madrid, deshabitado como mi colchón el verano en que me hice mayor, y ella que ya no llama.
Un solo ser nos falta, y todo está despoblado
Tu cuerpo es el país de las caricias, en donde yo, viajero desolado - todo el itinerario de mis besos - paso el otoño para no morirme, sin conocer el valor de tu ausencia como un diamante oculto en lo más triste.
¡No permanezcas a mis ruegos muda! Que estoy más desolado que, en su nido, el ave a la que cubre blanca nieve.
Un chico criado en familia, con amor, con ternura y valores, tiene muchas más chances de ser mejor en la vida que aquel chico desamparado que carece de ese marco de contención familiar y que termina sobreviviendo en un ámbito de agresividad y desprotección.
Qué desamparado se siente uno cuando tiene una taza llena de café en la mano y comienza a estornudar.
Habíamos abandonado un gran país que ambos amábamos y odiábamos ¿Podría ser que realmente nunca regresásemos?
La vejez tiene un gran sentido de sosiego y libertad. Una vez que las pasiones han abandonado su presa, se ve uno libre, no de un amo, sino de muchos.
De los políticos sólo podíamos esperar el engaño, la única revolución definitiva es la que hace el pueblo y dirigen los trabajadores.
(ante la pregunta de si pensaba renunciar al ballotage) Tan solo un borracho puede hacer tales afirmaciones
Puede uno vivir todo lo retraído que quiera; pero al menor descuido se hallará convertido en deudor o en acreedor.
Un hombre desenfrenado no puede inspirar afecto; es insociable y cierra la puerta a la amistad
El hombre desenfrenado no puede inspirar afecto; es insociable y cierra la puerta a la amistad.
Así el Amor es más intratable y más tirano para los corazones rebeldes que con aquellos que reconocen su imperio
Amo mi trabajo con un amor fanático y pervertido, como un asceta el cilicio que le rasca el vientre.
Cuando yo tenía cinco años, mi madre siempre me decía que la felicidad es la clave para la vida
Me hubiera encantado ser el guitarrista, el de una banda muy buena. Nunca pensé en ser un cantante. Pero yo era el único que escribía canciones, así que tenía que cantar.
El software no-libre trae con él un sistema antisocial que prohíbe la cooperación y la comunidad. No puedes ver el código fuente; no puedes decir qué trucos feos, ni que errores tontos, podría contener. Si no te gusta, no puedes cambiarlo. Y lo peor de todo, está prohibido compartirlo con alguien más. Prohibir que se comparta el software es cortar los lazos de la sociedad.
El individuo idealista de los religiosos, puesto que está dotado de un alma inmortal, es infinito y completo en sí; por consiguiente no tiene necesidad de nadie, ni aún de dios, y con más razón no tiene necesidad tampoco de otros hombres; por lo tanto es el egoísmo personificado, el ser antisocial por excelencia.
Cualquier día de estos, entro yo mismo en el artículo de Wikipedia donde se da cuenta de mi biografía y pongo que me he retirado a una isla griega para quitarme de en medio. Y sin dejar de estar aquí, en alguna dimensión de la realidad me encontraré frente al mar, retirado del tabaco, de la bebida, del deseo, retirado de mí
Cuando se ha retirado la posibilidad de una causa natural, hay necesidad de una causalidad contraria a la naturaleza.