Bronca porque matan con descaro pero nunca nada queda claro, bronca porque roba el asaltante pero también roba el gobernante.
Pido a las generaciones futuras que algún día reivindiquen mi nombre, ya que muero como un bandido en tierra extraña.
Del maldiciente al malhechor sólo media la ocasión
En España la forma mejor de asegurarse una larga estancia en prisión en estos momentos es ingresar en ETA, con una particularidad: que desde el día en que un malhechor de ETA pone la bomba hasta el día que ingresa en la cárcel cada vez pasa, cada vez transcurre menos tiempo.
La manera más efectiva de convertir una persona no violenta en violenta es enviándola a prisión. La justicia criminal y los sistemas penales han estado operando bajo un error enorme, a saber, la creencia de que el castigo disuadirá, prevendrá o inhibirá la violencia, cuando en realidad es el estimulante más potente de violencia que hemos descubierto
Con una hábil manipulación de la prensa, pueden hacer que la víctima parezca un criminal y el criminal, la víctima.
Contra el salteador, el cuatrero y el ratero hay la acción criminal. Contra el ladrón literario no hay nada y, además, el robado costea el precio de la magnesia para pagar la bilis que produce el despojo
El aprendizaje de ratero tiene esta ventaja: darle sangre fría a uno, que es lo más necesario para el oficio. Además, la práctica del peligro contribuye a formarnos hábitos de prudencia.
Un político, que extermina hombres para ascender, es considerado, según su éxito, como un facineroso o como un héroe.
¿Quiénes van a hacer la revolución social, sino los estafadores, los desdichados, los asesinos, los fraudulentos, toda la canalla que sufre abajo sin esperanza alguna? ¿O te crees que la revolución la van a hacer los cagatintas y los tenderos?
Si dijo lo que dijo en serio, Mourinho es un canalla y un mal compañero.
Bronca porque matan con descaro pero nunca nada queda claro, bronca porque roba el asaltante pero también roba el gobernante.
Un político, que extermina hombres para ascender, es considerado, según su éxito, como un facineroso o como un héroe.