Morir gloriosamente es un beneficio de los dioses.
Además, para abolir el beneficio empresarial habrá que expropiar a los patronos, cuyos beneficio provienen precisamente de que han monopolizado los medios de producción.
Ferdinand es producto de una previsión y suerte increíbles. Su éxito en realidad limita con la ficción.
La propaganda desvirtúa el producto que, vendido a voces, pierde el silencio de su calidad