Ya sólo con su influencia física sobre el temperamento humano, la forma de vida vegetariana podría influir muy positivamente sobre el destino de la humanidad
Nosotros, los vascos, evitemos el mortal contagio, mantengamos firme la fe de nuestros antepasados y la seria religiosidad que nos distingue, y purifiquemos nuestras costumbres, antes tan sanas y ejemplares, hoy tan infestadas y a punto de corromperse por la influencia de los venidos de fuera.
Si me ocupo de mi carácter, mi reputación se ocupará de mí.
Una gran reputación es un gran ruido: cuando más aumenta, más se extiende; caen las leyes, las naciones, los monumentos; todo se desmorona. Pero el ruido subsiste.
La fotografía, a veces, hace aparecer lo que jamás se percibe en un rostro real (o reflejado en un espejo): un rasgo genético, el pedazo de uno mismo o de un pariente que proviene de un ascendiente (...) La fotografía ofrece un poco de verdad, con la condición de trocear el cuerpo. Pero dicha verdad no es la del individuo, que sigue siendo irreductible; es la del linaje.
¿Y crees tú por ventura que todos los hombres realmente verdaderos y completos han alcanzado la celebridad y son conocidos de las generaciones posteriores?
Mejor ser un anónimo único que una celebridad común.
Que otra cosa fue, en concepto de los hombre imparciales del país y en opinión del universo entero, sino un furioso brote comunista largamente planeado desde lejanas capitales marxistas y para cuya ejecución vinieron al país revolucionarios extranjeros de universal nombradía
Reconozco que la popularidad se la debo a la tele pero la verdad es que mi desprestigio lo conseguí en el cine
La popularidad del actor es efímera; hoy aplaudido, mañana olvidado.
Y para mí, la fama no es algo positivo. La idea de ser famoso es mucho mejor que la realidad. Es fantástico cuando vas a los estrenos y las personas te animan, pero no es real. Y no es totalmente mi enfoque colocar mi nombre en la puerta de un club sólo porque puedo.
La fama es ridícula, pero es como una moneda que debes gastar sabiamente.
Muy feliz es de hecho el científico que no sólo tiene los placeres que he enumerado, sino que también gana el reconocimiento de sus colegas científicos y de la humanidad, que en última instancia, se beneficia de sus esfuerzos
El comienzo de la filosofía es el reconocimiento de la pugna entre las opciones.
Siempre recordaré tu desnudez entre mis manos, tu olor a disfrutada madera de sándalo clavada junto al sol de la mañana; tu risa de muchacha, o de arroyo, o de pájaro; tus manos largas y amantes.
Y lo espantoso era que Grenouille, aunque reconocía este olor como el suyo, no podía olerlo. No podía, ni siquiera ahogándose en el propio olor, ¡Olerse a sí mismo!
Caminamos. Puertas que se abrían y se cerraban. Continuábamos caminando entre las alambradas electrificadas. A cada paso, un cartel blanco con un cráneo negro que nos miraba. Una inscripción: ¡ATENCIÓN! PELIGRO DE MUERTE. Qué burla: ¿Había aquí un solo sitio en que no se estuviera en peligro de muerte?
En cinco años, me encantaría ser cabeza de cartel de mi propio Tour y estar en la carretera con 20 camiones y tener cambios de vestuario y magníficos vestidos y trucos pirotécnicos y de agua. Yo sólo quiero entretener a la gente de verdad
Un artista no tiene necesidad de expresar directamente su pensamiento en la obra para que ésta refleje la calidad de aquél
No se puede decir más claro que la CEDA, que no se fijaba en la calidad de las personas, fue a la colaboración con los lerrouxistas a sabiendas de que iba a encubrir los negocios sucios, a colaborar con ellos. Y ya conocéis el viejo axioma español que dice: ¡A autores y encubridores, pena por igual!
Una buena idea es como un yo-yo que puede ir hasta el final de su cadena, pero no morir allí, sino que sólo duerme. Eventualmente se retrocede hasta en la palma de su mano.
El erotismo da miedo porque se lleva las palma en el exceso, se abre en la superabundancia y en lo ilimitado. Eleva el instinto a categoría de un arte de amor, y por lo tanto de vivir.
Aquel hombre que pierde la honra por el negocio, pierde el negocio y la honra.
Aunque la nobleza vive de la parte del que da, el agradecerle está de parte del que recibe; y pues ya dar he sabido, ya tengo con nombre honroso el nombre de generoso; déjame el de agradecido, pues le puedo conseguir siendo agradecido cuanto liberal, pues honra tanto el dar como el recibir.
Es de importancia para quien desee alcanzar una certeza en su investigación, el saber dudar a tiempo.
Si en general es el tiempo un factor importante de la política, se centuplica su importancia en época de guerra y de revolución.
Aquel que para amigos y adversarios guarda igual corazón; aquel que permanece igual ante la gloria como ante la vergüenza, a ése bien lo amo.
Nada me había entristecido tanto en los agitados años de mi juventud como la idea de haber nacido en una época que parecía erigir sus templos de gloria exclusivamente para comerciantes y funcionarios
El consumo ostensible de bienes valiosos es un medio de aumentar la reputación del caballero ocioso. Al acumularse en sus manos la riqueza, su propio esfuerzo no bastaría para poner de relieve por este método su opulencia. Recurre, por tanto, a la ayuda de amigos y competidores ofreciéndoles regalos valiosos, fiestas y diversiones caras.
Todo parece más encantador cuando lo vemos a distancia, y las cosas toman un relieve singular cuando se observa en la cámara oscura del recuerdo
Nosotros como seres humanos, no funcionamos directamente sobre el mundo como es, sino más bien, funcionamos a través del modo como representamos al mundo. Cada uno de nosotros crea una representación del mundo en que vivimos, es decir creamos un mapa que usamos para generar nuestras conductas.
La Corona, en la persona del Rey don Juan Carlos, ha aportado a la vez estabilidad e impulso reformador, apertura al futuro y representación de la continuidad histórica del España, confianza y responsabilidad
El éxito se logra mediante el desarrollo de nuestros puntos fuertes, no mediante la eliminación de nuestras debilidades.
La mayoría de la gente tendría éxito en las pequeñas cosas si no estuviera tan preocupada por grandes ambiciones.