La alternativa que se ofrecía a la población era adoptar la nueva fe con entusiasmo o someterse a ella por miedo al sufrimiento. La presión era tal que nadie podía superarla. Pero las reacciones fueron distintas: unos se negaron (y aceptaron morir), mientras que otros se sometieron (y aceptaron matar).
Tan terrorista es el que mata en Euskadi como el que promueve la guerra terrorista en Irak, que está aniquilando a una población civil inocente
Su Excelencia José V. Stalin, comandante en jefe de las Fuerzas Armadas de la Unión de las Repúblicas Soviéticas: Los 162 días de lucha épica para la ciudad que lleva para siempre vuestro nombre, y el resultado decisivo que todos los americanos celebran hoy, quedarán como uno de los capítulos más gloriosos de esa guerra de los pueblos unidos contra el nazismo. (5 de febrero de 1943).
La ciudad se ilumina para nuevas proezas.
Puede que sólo seas un pequeño cobarde que prefiere soportar la injusticia con tal de vivir incontaminado. Así te quieren ellos, dedicado a los versos en la villa horaciana, entre gallinas y lechugas, tú contemplando el crepúsculo y ellos llenando el saco.
Grândola, villa morena, tierra de fraternidad. El pueblo es quien más ordena dentro de ti, oh ciudad
Sepamos vivir en localidad lo poco que nos es atribuido
En el valle hay un sólido puente de hierro que el tren atraviesa sin cambiar de llanura, rumbo a otra localidad exactamente igual a nuestro pueblo. Bajo el puente hay nieve en invierno y sombra en verano. Jamás se ve agua en el fondo. El río no se preocupa del puente; discurre a su lado.
Es bastante vergonzoso haber estado ocupado durante toda la vida por el problema del ser humano y haber descubierto que uno no tiene mucho más que ofrecer, a modo de consejo, que el consabido: Intenta ser un poco más amable.
Lo más triste cuando no se ha llegado al primer acto de una obra teatral es que cuando vamos a sentarnos notamos que nos han dado por muertos y han ocupado nuestro asiento.
Entre sí y no, por baches indirectos de parábolas, signos, planetas, hasta lanzándose desde el campanario agarra un garfio, pues el camino del cometa es el camino del poeta.
El hueco que la obra genial ha producido a nuestro alrededor es un buen lugar para encender nuestra pequeña luz. De allí la inspiración que irradian los genios, la inspiración universal que no sólo nos impulsa a la imitación.
No se trata solamente de darle un fusil al campesino, se trata también de encontrarle el trabajo que va a hacer, el lugar en que va a operar