En los pequeños detalles y cuando se está desprevenido es cuando el hombre pone de manifiesto su carácter
El ser humano es especialmente vulnerable ante las debilidades y sin embargo saca las mejores cualidades. Los ciclistas estan demasiado ocupados para pensar en sí mismos, se creen invencibles para admitir que tienen miedo, se sienten débiles o vulnerable.Tener miedo es una enseñanza
Para mí, es más difícil ser vulnerable que ser dura
Ciertas personas, en el afán de querer construir un mundo donde ninguna amenaza externa pueda penetrar, aumentan exageradamente sus defensas contra el exterior y dejan su interior desguarnecido
El más dulce e inofensivo camino de la vida conduce a través de las avenidas de la ciencia y del saber.
El poder centralizado no se vuelve inofensivo por las buenas intenciones de quienes lo crearon.
Aquí la política, lo mismo que en todo lo que se refiere a los problemas esenciales de los pueblos, tal vez sea capaz de hacer el mal, pero es impotente para hacer el bien; o es una calamidad, o no es nada; nunca es más generosa y útil que cuando se abstiene.
No hay desesperado tan pobre e impotente que no sea útil al mundo del cual desespera
Qué desamparado se siente uno cuando tiene una taza llena de café en la mano y comienza a estornudar.
El pobre todavía anda desamparado por el mundo. Busca la justicia, vota a las izquierdas, a las derechas, y no sabe dónde ponerse. En definitiva, vota a los políticos y en los políticos ya no se puede creer. Y eso revuelve las tripas de los pobres.
Aquí vengo, aquí me ves, aquí me postro, aquí estoy,como tu esclavo que soy, abandonado a tus pies.
El sentimiento debe ser sólo el servidor de la evidencia, y abandonado a sí mismo, puede ser igualmente el servidor de la locura.
Jamás me ha abandonado el deseo de aprender, ¡y cuántas veces, en medio de los ajetreos de mi vida, no me ha atosigado la sensación de que la labor revolucionaria me impedía estudiar metódicamente! Sin embargo, casi un tercio de siglo de esta vida se ha consagrado por entero a la revolución. Y si empezara a vivir de nuevo, seguiría sin vacilar el mismo camino
Pues no hay idea de todo lo que desperdiciamos y dejamos abandonado a lo largo de veinticuatro horas, y que puede servir otra vez aunque sea como materia prima. Y el desperdicio es también una inmoralidad.
Ciertas personas, en el afán de querer construir un mundo donde ninguna amenaza externa pueda penetrar, aumentan exageradamente sus defensas contra el exterior y dejan su interior desguarnecido