El pollo que comemos está cargado de hormonas femeninas. Por eso, cuando los hombres comen esos pollo, tienen desviaciones en su ser como hombres.
Sólo como alimentos blancos: huevos, azúcar, huesos rallados, la grasa de los animales muertos, carne de ternera, sal, coco, pollo cocido en agua blanca, el moho de frutas, arroz, nabos, salchichas alcanforadas, pasta, queso (blanco),ensaladas de algodón, y algunos pescados(sin piel).
Administrad la justicia con ecuanimidad y rectitud y, si es necesario, con rigor y ejemplaridad. Pero cuando la naturaleza de las gentes y las cosas lo permitan, sed también misericordioso y benigno
La filosofía puede enseñarnos a sobrellevar con ecuanimidad los infortunios del prójimo.
Es imposible gozar totalmente de la indolencia si no se tienen muchas cosas que hacer
Hay momentos en que toda la ansiedad y el esfuerzo acumulados se sosiegan en la infinita indolencia y reposo de la naturaleza
Toda resistencia a la privatización del mundo es anatematizada. Quienquiera que ponga en peligro la riqueza excepcional de los ricos se coloca ipso facto fuera del mundo civilizado. La ideología neoliberal colma de tranquilidad a los más pudientes.
Lo que se hace con precipitación nunca se hace bien; obrar siempre con tranquilidad y calma
El último de estos demonios de los elementos se llama El Rey de las Nubes; su figura es la de un bello joven y se caracteriza por dos grandes alas negras. Aunque su aspecto es realmente encantador, no abriga mejores intenciones que los demás. Se ocupa continuamente de provocar tormentas, arrancar bosques de cuajo y derrumbar castillos y conventos sobre las cabezas de sus moradores.
España tiene un problema de falta de cuajo democrático. Aquí es: el que no esté de acuerdo, que se vaya. Oiga usted, no: el que no esté de acuerdo que lo diga.
Héroes convencidos, perseguidos por la CIA,vierten su agonía por la libertad siendo censurados,y a sangre fría sin piedad, asesinados por gobernantes cobardes, mi RAP arde al recordarles,al decirle al mundo que su lucha no fue en balde
El aprendizaje de ratero tiene esta ventaja: darle sangre fría a uno, que es lo más necesario para el oficio. Además, la práctica del peligro contribuye a formarnos hábitos de prudencia.
Recuerden las mujeres que dispersas las fuerzas se debilitan y que para conseguir el bien común necesario es sacudir la apatía y elevarse por encima del bienestar del momento presente.
Desde el principio, el movimiento había tenido que luchar contra la apatía de la sociedad. Los seres humanos no pensaban a largo plazo. No veían la lenta degradación del medio ambiente. Siempre había sido una labor ardua inducir al público a hacer algo que, en suma, redundaba en su propio beneficio.
Se llama aplomo la capacidad de enfrentarse a la guillotina sin perder la cabeza
Los que padecen perturbaciones mentales no aplican el principio de parsimonia Científica: la teoría más simple para explicar un cierto conjunto de datos. Prefieren el barroquismo.
Debemos hacer una pausa para considerar los peligros del comunismo en nuestra área y también debemos actuar activamente con el objeto de eliminar todo resto de difusión comunista en la Nación Árabe. Nos acusarán de ser fanáticos porque prohibimos que sus libros penetren en nuestra región... pero todo lo que puedan imputar no son sino tonterías.
Y llegamos a la pausa en este programa del que tan orgullosos nos sentimos. No así de algunas compañeras de la 7a planta de Torrespaña que fuman saltándose la norma que tanto nos beneficia a todos.
La literatura. A lo que no tenga encanto y cierta serenidad no podremos llamarlo literatura. Incluso en la crítica debe hallarse alguna amenidad; si falta por completo, entonces ya no es literatura. En los periódicos encontramos todo el tiempo esta repelente controversia. Donde no hay ninguna delicadeza no hay literatura.
El más grande fruto de la justicia es la serenidad del alma.
La casualidad es siempre actual; ten siempre echado tu anzuelo. En el remanso donde menos los esperes estará tu pez.
El corazón que no ama es una cisterna tenebrosa, un depósito inmóvil que no recibe ni da. El corazón que ama es el remanso a cielo abierto, donde las mil corrientes del mundo descansan un instante para partir otra vez.