Hay tantas cosas que no pueden juzgarse sin el corazón, que si éste falla, la razón debe desatinar necesariamente.
Hay tantas cosas que no pueden juzgarse sin el corazón, que si el corazón falta, la razón debe desatinar necesariamente
No hay peor locura que enloquecer de entendido, ni mayor necedad que la que se origina del saber
Cuando Dios quiere enloquecer a alguien, satisface todos sus deseos