Combatiré hasta la última gota de su sangre con el pueblo detrás de mí y estoy dispuesto a morir como un martir en Libia. Insto a los libios a hacer frente a partir de esta noche a las ratas y mercenarios que siembran los disturbios en el país.
A veces sentimos que lo que hacemos es tan solo una gota en el mar, pero el mar sería menos si le faltara una gota.
No comer es un vicio, una especie de droga: con el estómago vacío se siente limpia y veloz, con la cabeza despejada, lista para la pelea. Toma un sorbo de café, baja la taza, estira los brazos. Levantarse a lo que parece ser un buen día, prepararse para trabajar pero no embarcarse todavía, resulta una de las experiencias más singulares.
La vida, como un vino precioso, hay que saborearla poco a poco, sorbo a sorbo. Los mejores vinos pierden todo su encanto y no se estiman bien si se tragan como si fuera agua
Un partido para recordar, para celebrarlo. Tras anotar el gol que le dió la victoria a España en la Copa del Mundo Sudafrica 2010
Cabeza, chavales, cabeza. Vamos a acabar esto. Concentración, chicos, concentración. Tras España anotar el gol que le daría la victoria en la final Copa del Mundo Sudáfrica 2010
La noche suena como un órgano. Mis manos incandescen. He apretado los troncos de los árboles. Estrangulé los torsos de las mujeres y rompí la tierra como un vientre. ¡Hoy, hoy! ¡Trueno, sorbo de Dios! Mis brazos se agigantan como trombas oceánicas. Y estoy solo ante mi eternidad, como los dólmenes.
Engullimos de un sorbo la mentira que nos adula y bebemos gota a gota la verdad que nos amarga.
La gente cree que los cincuentones hacemos cosas súbitas y sorpresivas para ahuyentar al fantasma de la vejez: comprar motocicletas para devorar carreteras, divorciarse inopinadamente y cortejar jovencitas de 18 años, iniciarse en el camino de los placeres homosexuales, consumir alcaloides como músico de heavy metal, tirarse al abismo del trago consuetudinario.
Y he aquí una mano, mi fiel amigo, y danos una de tus manos, y ¡echemos un cordial trago de cerveza por los viejos tiempos!