La infantilidad es uno de los caracteres más importantes y, en el más noble sentido del término, más humanos del hombre.
Al Perú lo llevo en las entrañas porque en él nací, crecí, me formé y viví aquellas experiencias de niñez y juventud que modelaron mi personalidad, fraguaron mi vocación, y porque allí amé, odié, sufrí y soñé
Ser ignorante de los hombres célebres de antaño es como continuar en la niñez después que hemos crecido.