De cada lugar que visitaba yo aprendía: la sardana de Cataluña, el baile charro de Salamanca, el flamenco de Andalucía... esa es la cultura de un pueblo, un rito, una vida, una historia que necesitaba aprender
El lenguaje artificioso y la conducta aduladora rara vez acompañan a la virtud.
El dolor es más llamativo que la felicidad